Abuso Sexual… ¡Nos afecta a Todos!

Frases-58

El abuso sexual es un tema que la mayoría de personas en mi país prefieren ignorar, de hecho uno de los mayores problemas legales que existen en Guatemala es el abuso sexual en niños… sucede cada día, cada hora, a cada minuto… es un gigante que se esconde en el corazón de quien menos podríamos imaginar, muchas veces el agresor es una persona conocida, un familiar o incluso quien debería protegerte como en el caso de un padre o un abuelo.

Miles de niños y niñas son víctimas cada día alrededor del mundo y muchos guardan silencio por temor. familias enteras deciden no actuar y quedarse calladad debido al impacto social que tendría esta situación ante la comunidad, sin embargo el silencio no acaba con el problema, sólo lo hace pasar “desapercibido”.

Aunque está regulado por la Ley sigue siendo una realidad que va en contra de la voluntad de Dios y de lo que él desea para nosotras. La Biblia habla de esto también en 2 Samuel 13:1-22, Tamar y  Amnón  eran hijos del Rey David (sí, David el que venció al gigante Goliat).

Amnón estaba enamorado de Tamar, y su primo Jonadab al enterarse le propone una manera de abusar de Tamar y conseguir lo que él quiere, Amnón lleva a cabo el plan y cuando Tamar le dice que NO a su hermano, él no escucha sus ruegos y abusa de ella, la humilla y luego la echa a la calle. Ella llora desconsolada y la gente al escuchar sus gritos y ver sus vestiduras rasgadas como señal de dolor y humillación no hacen nada. Por consejo de otro de sus hermanos ella guarda silencio y su papá el rey David, aunque se enfurece mucho, tampoco hace nada al respecto.

Ella guarda silencio, su corazón estaba roto, ¿Cómo alguien en quien ella confiaba pudo hacerle tanto daño? ¿Cómo podría vivir con eso? ¿Dónde estaba Dios cuando eso ocurrió?

La historia de Tamar podría ser similar a la tuya, quizás tú fuiste víctima o tal vez es alguien cercano a ti, ese dolor lastima tu corazón pues el abuso sexual es un pecado que se comete contra una persona que no tiene la culpa de lo que sucede, quizás te sientas enojada, triste, asustada o tengas problemas de autoestima por lo que pasó y es completamente normal sentirse así.

Dios no aprueba la violencia sexual, su corazón también se rompe cuando le hacen daño a uno de sus pequeños, en Levítico 18:6 dice: “Nadie se acercará a ningún pariente cercano para tener relaciones sexuales con él o con ella. Yo soy el Señor”.

El pecado del ser humano ha hecho estragos y ha causado mucho dolor, era un problema realmente grande que nosotros no podíamos resolver, fue por eso que Dios se hizo hombre en la persona de Jesús quien nunca pecó, e hizo lo que nadie más podía hacer, llevó sobre sí mismo el castigo por todos los pecados de la humanidad, pagó el precio más alto por amor, dio su vida, derramó toda su sangre y nos compró para él, para que fuésemos hechas hijas de Dios, amadas, perdonadas, rescatadas y limpiadas de toda maldad.

 ¡En Jesús hay libertad! Él cambia tu lamento en alegría y rompe todas las cadenas del pecado, él hace todas las cosas nuevas, no sigas cargando esa carga tan pesada, corre a los pies de Cristo, deposita sobre él todo aquello que te ha hecho tanto daño, recibe la Gracia de Dios que traerá sanidad, paz, gozo, libertad y justicia a tu vida. Corre a la cruz, Él te ama y quiere que lo sepas.

Esto…también ocurrió en mi familia, por eso puedo decirte que el amor de Cristo puede darte vida verdadera, oro porque Dios se glorifique en tu vida y puedas conocer lo amada que eres por el Señor.

El abuso sexual no debe ser pasado por alto, debemos denunciarlo y acudir a los órganos de justicia, no te quedes callada porque el abuso sexual afecta a todos y el cuerpo de Cristo debe levantarse no sólo en oración sino también contribuir en la búsqueda de la justicia para nuestros hermanos y hermanas y sostenerlos en momentos de dificultad, amándonos unos a los otros como Cristo nos ha amado.

Con mucho cariño,

Vicky del Cid, Guatemala

Agosto 2016