Buscando Novio…

Desde muy pequeñas, soñamos con nuestro “príncipe azul”. Nos imaginamos a un hombre guapo, fuerte, dulce y divertido que nos haga vivir aventuras y escenas que parecieran sacadas de una película basada en un libro de Nicholas Sparks (Suspiramos de solo pensarlo).  Pero, ¿Qué es lo que realmente importa al momento de escoger a alguien para iniciar una relación con él?

No hay muchos versículos en la biblia que nos hablen acerca del noviazgo, pero sí sabemos cuál es la voluntad de Dios para nosotras y qué es lo que él quiere que busquemos en alguien.

Primero que todo, tenemos que recordar Proverbios 4:23 “Por sobre todas las cosas cuida tu corazón,  porque de él mana la vida.” Cuidar nuestro corazón es una OBLIGACIÓN cuando se trata de estar con alguien. Tener un novio implica ser vulnerable, dejar que vea partes de tu corazón que los demás desconocen y si no tienes cuidado y se lo das a cualquiera, tu corazón está en peligro. Para Dios, tu corazón es un tesoro que no cualquiera merece. Si tu corazón está lastimado, tu luz se opaca y poco a poco se extingue. Al estar en una relación, debes estar segura de que la otra persona está 100% comprometida con el cuidado de tus sentimientos.

Otra cosa que debes buscar en esa persona es el apoyo incondicional hacia tus sueños. Un hombre que verdaderamente ama a Dios no se sentirá amenazado por tus deseos y sueños, sino que querrá ser parte de ellos y apoyarte en todo lo que pueda. Dios tiene un plan perfecto para tu vida. Jeremías 29:11 dice: “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.”

Todas y cada una de nosotras tiene un llamado especial. Tienes una misión en esta vida que solo tú puedes cumplir ya sea impactado la vida de los demás con tu forma de ser y tu sonrisa, o viajando por todo el mundo predicando Su palabra. Nuestro Padre nos conoce y escoge desde que estamos en el vientre de nuestra madre. (Lee Jeremías 1 del versículo 5 al 10 para ver cómo Dios usa a cualquiera y lo respalda!) Ahí, Él pone en nuestros corazones anhelos, deseos, sueños y metas que cuando crecemos parecemos “descubrir” y que como parte de Su plan perfecto, desarrollamos y somos capaces de cumplir para Su gloria si nos aferramos a Él. (¡Pídele a Dios que te revele cuál es el plan que tiene para tu vida, y te dé sabiduría para cumplirlo!)

Para nuestro Dios, cada trabajo y esfuerzo es importante ya que él ve nuestro corazón.  Es triste cuando las mujeres dejan a un lado su llamado sólo porque sus novios pensaron que estaban equivocadas. Realmente creo que esto le duele más a Dios que a nadie. ¿Acaso crees que un hombre es más importante que el llamado de Dios para tu vida? Seguramente Dios no cree así. Si alguien pone en riesgo tu capacidad para cumplir el sueño de Dios, huye. ¡Corre! Un hombre de Dios jamás dejará que abandones el propósito Divino que el Señor ha preparado para tu vida.

Busca a alguien que cuide tu pureza. La pureza es alejarse de toda clase de inmoralidad sexual. Desde esos chistes pervertidos hasta tener relaciones fuera del matrimonio, un novio aprobado por Dios será aquel que te aleje de estas situaciones comprometedoras. Busca a un hombre que tenga TU pureza a un nivel de importancia a la par de SU pureza y que esté dispuesto a luchar contra toda tentación para llegar sin mancha al altar.

Tenemos que recordar que nunca encontraremos a una persona perfecta. Nunca. Ni nosotras llegaremos a ser perfectas. Sin embargo, sí podemos buscar personas que cumplan con los estándares que Dios quiere que tengamos. Tener “requisitos” no es cosa de “mujeres con alta estima de sí mismas” es de hijas de Dios que saben lo que se merecen. Que la persona a quien escojas como novio te honre a ti, tus padres, tus pastores y al más importante de todos: Dios. Que sea un hombre ejemplar que te gustaría que tus hijos imitaran. Se paciente, no te apresures a estar en una relación solo por tener a alguien que sea cariñoso contigo y tener a alguien para el Día del cariño. Una relación implica mucho y debe ser tomada con seriedad sin importar tu edad. Créeme, sé que la espera vale la pena.

Es importante que ores por tu novio y esposo desde ya. Aunque no lo conozcas, aunque no sepas nada de él, ora por él. Ora por ustedes. Ora y pídele sabiduría a Dios para que te abra los ojos ante toda situación y no te deje alejarte de Sus caminos.

Por último, recuerda ser el tipo de persona que deseas encontrar. Si exiges algo, asegúrate de que tú también seas capaz de darlo. Encárgate de enamorarte de Dios primero y trabaja en ti misma hasta que encuentres a alguien que se una en ese camino tan maravilloso y puedan enamorarse juntos de Dios.

¡Animo amiga! ¡Dios tiene a alguien para ti, sólo tienes que saber buscar!

Con mucho cariño,

Gina Zanuncini, Guatemala