Dulces palabras

¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!
¡Son más dulces que la miel a mi boca!  
Salmo 119:103

   Hace algunos meses Dios permitió que nos mudáramos de casa, razón por la cual nos obsequiaron algunos adornos para la casa, entre lo que nos regalaron habían tres macetas con flores color fucsia; preciosas, (desconozco el nombre de la planta), pero las coloqué en un lugar donde decoraban muy bien, y como no tengo la costumbre de regar las plantas habían días que las regaba, otros días no, y así sucesivamente pasaron los días y las flores reaccionaban de la siguiente forma:  los días que las regaba se enderezaban y parecían estar muy seguras de sí mismas, erguidas, coloridas, siendo imposible no detenerse a contemplarlas; embellecían el lugar completamente, pero los días que no las regaba literalmente estaban marchitas, secas y sin vida. Pasados los días me pude dar cuenta que eran tan agradecidas que el día en que las regaba instantáneamente se levantaban, lo cual me lleva a pensar que una sola acción que hacemos por alguien más, marca sus vidas, si lo hace en una planta cuanto más lo puede hacer en una persona…Frases-10

   Quizá estés pensando en éste momento, que es obvio que si las regaba estarían bonitas, pero no es así de sencillo, no todas las plantas o flores requieren ese cuidado, hasta podría decir que hay algunas que se cuidan solas, hay otras que simplemente si olvidas regarlas una sola vez no te lo perdonan, se secan y mueren y aunque las riegues otra vez no vuelven tan siquiera a retoñar.

   A lo largo de nuestra vida encontraremos muchas personas que necesitarán validación, nosotras mismas en algún momento si no es que a diario necesitamos esa validación, ese poquito de agua que nos levante de nuevo y nos embellezca, esas palabras dichas en el momento adecuado que levantarán no una plantita sino una vida. La Biblia está llena de palabras hermosas que pueden levantarnos a nosotras mismas diariamente o palabras que podemos utilizar para animar a otras personas, permitamos ser esos vasos llenos de la palabra de Dios que tengan siempre una palabra adecuada para el que está triste, el que está en problemas, quien es rechazado, etc.

   Las plantas no están lindas solo por estar en una maceta o en un jardín, más bien necesitan un cuidado especial para que no se marchiten, nuestra gente también está necesitada de validación, de aceptación y de amor.

   Si tú que lees estas líneas también estás necesitada de esa validación te motivo a que te dejes validar primeramente por nuestro amoroso Padre mediante su palabra y no esperes únicamente la validación que una persona te puede dar, pero también te animo a que tú marques la diferencia y valides a la gente que te rodea.

Con mucho cariño para ustedes queridas bellas…

Leslie de Rodríguez

Guatemala