El amor a los padres

FRASE 1-5

Cuando pensamos en el amor, lo relacionamos a ese sentimiento de pareja…Para mí; el amor no se limita a enamorarse de alguien del sexo opuesto.

Cuando era pequeña mi mamá fue la protagonista de mi vida, pero en la adolescencia se convirtió en mi guardaespaldas o según yo, “en una controladora”, quería saber todo de mí y eso no era divertido. De un papel protagónico pasó a tener el papel de antagonista. Nunca entendí de lo que se preocupaba si según yo me las podía todas y era invencible o más inteligente que ella en tomar decisiones.  No me imaginaba que estaba cometiendo no una falta, sino que mis acciones y pensamientos iban en contra de un gran mandamiento.

Pasaron muchos años para conocer a Jesús en mi corazón, pero hoy sé que tenemos un papá que nos da muchas oportunidades y que nos perdona todos los días, pero al recibir este regalo en mi corazón comprendí que,  honrarlo a Él significa también honrar a nuestros padres y que no es solo un deber sino un mandamiento con promesa.

“Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo” (Efesios 6:1 NVI).

El precepto dado por Dios es que todo hijo, tiene la responsabilidad esencial de  someterse a sus padres terrenales  “en el Señor”, esto quiere decir que debemos reconocer la autoridad que Dios puso en ellos y disponer nuestro corazón para obedecerlos porque cuando obedecemos a nuestros padres estamos obedeciendo a Dios.

El amor de Jesús que se manifiesta a través del Espíritu Santo me acercó al corazón de mi mamá, cambió mi forma de hablar y tratarla con palabras suaves.

Debemos cuidar y amar a nuestros padres, aprender a perdonar, a escuchar consejos, respetarlos, a ser obedientes y honrar en todo momento. Debemos recordar que “Un hijo obediente se beneficiará de la sabiduría de sus padres” y como dice la palabra:

“Honra a tu padre y a tu madre —que es el primer mandamiento con promesa— para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra”. (Efesios 6:2-3 NVI).

Tengo el privilegio de compartir momentos felices con mi mamá, ella es mi mejor amiga, confidente, mi mejor consejera, y sé que su sabiduría proviene de Dios, ella es mi regalo del cielo que conmueve mi corazón, se levanta temprano y me da abrazos gratis. Es una mujer llena de cualidades que la hacen ser una mujer excepcional y virtuosa. Bendigo su vida y sé que Dios la perfecciona con su amor.

El primer lugar en nuestra vida lo debe tener Dios y después nuestros padres, debemos hacerlos sentir especiales y decirles lo que representan para nosotros, no sólo un 14 de Febrero sino todos los días!.

Dios con ustedes.

Jess Marilyn HA 

Guatemala

Febrero, 2016