Es momento de ir detrás de cosas nuevas

Muchas veces postergamos lo que deseamos hacer porque no encontramos el momento indicado para comenzar a trabajar en esojosue 1.9 y es cuando escuchamos “el lunes empiezo la dieta”, “el otro mes voy al gimnasio”, “el otro año voy a ahorrar” o hasta los “en una hora me levanto y empiezo la tarea”.

Creemos que no somos lo suficientemente capaces o buenos para realizarlo o peor aún, para “merecerlo” y es en ese momento cuando todos los “no vales nada”, “no mereces eso porque has cometido errores”, “No es posible”, “cualquier persona puede menos tú”, y tu mente se llena de esas falsas ideas y expectativas que te llevan a dejar de luchar por algo.

El hecho de equivocarse, cometer errores y fracasar en el camino son cosas que suceden día a día e incluso a la persona que imaginas es la “más perfecta del universo” y debes de entender que eso no está mal porque cualquiera se equivoca.

La palabra “perfección” desde mi lenguaje se asocia solamente a una palabra: ¡Jesucristo!

Debes saber que no hay alguien perfecto en la Tierra, SÍ lo hubo pero era tan perfecto que se entregó por amor a ti, para darte vida eterna, para perdonarte por cualquier cosa. Por eso un error no debe de hacerte renunciar a tus sueños, metas o anhelos, porque los errores que podamos cometer, todos los pecados, incluso los que no hemos cometido, ya fueron perdonados.

Debes saber que, desde antes de que nacieras, Dios ya te tenía entre sus planes.  Él te conocía y te conoce por nombre, recuerda siempre que Dios tiene propósitos y no coincidencias.  Tú no existes por casualidad, por lo tanto ninguno de tus sueños, metas y anhelos son casualidades; esmérate y pon siempre a Dios en primer lugar y verás como todo cae en su propio espacio cuando dejas que Dios sea quien guíe tu camino, siempre esforzándote para poder conquistar esos planes que tienes tal y como lo dice en Josué 1:9:

Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas.

Él ya peleó todas las batallas por ti, por lo que entregándole todos tus planes, dejándolo todo en sus manos y sabiendo que has fallado pero que te arrepientes de todo corazón por todo lo que has hecho, ya tienes la victoria asegurada.

Es momento de ir detrás de cosas nuevas, de sueños que teníamos, de metas que habíamos dejado, porque en Cristo todo lo podemos hacer;  recuerda que quien te creó es la persona que conoce lo más profundo de tu corazón, tus sueños más grandes por lo que este 2015 trae consigo 365 nuevas oportunidades  para comenzar de la mano de Dios y olvidar todo lo que te han dicho.

Así que, lee esto en voz audible, a manera de declararlo para tu vida: ¡Mis planes, sueños, metas y anhelos descansan en ti Señor.  Declaro victoria sobre cualquier prueba que se me presente, pues Tú estás conmigo todos los días, desde que me levanto hasta que me acuesto; en ti lo tengo TODO, y sin ti nada soy, te reconozco como mi único Salvador, te amo y confío plenamente en Ti Señor. Sé que grandes planes tienes para mi vida por lo tanto enséñame a entender tus “nos” y a saber esperar en tus “aún no, tengo algo mejor” para que cuando llegué el “sí” pueda reconocerlo y así hacer tu voluntad.  Amén y amén!

Un beso desde el cielo, un abrazo desde Guatemala para ti,

María René Paz,

Guatemala