Pornografía no es sólo cosa de hombres…

Frases-50

Poco a poco he ido enfrentando varios de mis errores pasados, cortando con ellos y renunciando a cosas que me tenían atada o cosas a las que yo me había atado.

“Las tentaciones que enfrentan en su vida no son distintas de las que otros atraviesan. Y Dios es fiel; no permitirá que la tentación sea mayor de lo que puedan soportar. Cuando sean tentados, él les mostrará una salida, para que puedan resistir.”

1° Corintios 10:13 NTV

Todo esto inicio siendo yo muy niña, juegos que creíamos inocentes pero que incentivaban a otras cosas, fui creciendo y mi cuerpo fue cambiando, no solo yo lo notaba otros también lo veían y eso me gustaba. Tuve una relación a los 15 años en la que fui demasiado permisiva y eso me llevó de relación en relación a hacer lo mismo una y otra vez, que las caricias subieran de tono, que mi mente me llevará a donde solo la imaginación podía. A los 22 años inicié una relación con quien sería mi esposo, pero 7 meses después las cosas se salieron de control, pasamos el límite y hasta se planificó la fecha y el lugar en el que ambos “nos entregaríamos” sin embargo esa fecha no llegó, las caricias siempre subieron de tono y la vida no fue igual pues la relación terminó, dicha relación me llevó a 7 años de soledad, a 7 años de perdición, a 7 años de adicción a la pornografía.

La pornografía no es cosa solo de hombres… también es de mujeres y hay miles que están pasando por esta situación. La pornografía entra por tus ojos, se queda en tu mente y quieres sentirla con todos tus sentidos. Cuando ves una vez…quieres ver otra vez, dice que de la abundancia del corazón habla la boca. Qué difícil es hablar de lo que no se tiene, lo peor es que siendo líder de jóvenes habían temas como estos los cuales los dominaba muy bien pero no lo aplicaba para mi vida.

La tecnología tiene sus pros y sus contras; así como tenemos ayuda con las redes, con el internet también corremos riesgos y el únicamente decir que “yo no caigo en eso” no es suficiente cuando tu mente ya fue entregada a ese tipo de pensamientos. Cierta vez alguien dijo “diablo cochino de la forma en que te me presentaste” el diablo nada tiene que ver, ya que somos nosotros quienes decidimos ver o no ver, tocar o no tocar, escuchar o no escuchar, hacer o no hacer.

Después de 7 años de adicción, empecé a superarlo sin embargo fue cuando conocí a un hombre que vivía, sudaba, pensaba y comía sexo, todas las cosas que en un momento fueron fantasía, dejaron de serlo y se convirtieron en una realidad diaria, ambos veíamos pornografía y a los meses dejé de ser lo que pensé que era y me convertí en alguien totalmente desconocida para mí misma; sin embargo Dios tiene siempre un propósito para las buenas y malas decisiones que yo tome, de la manera más absurda así como este hombre llegó…se fue y me dolía en el corazón terriblemente más porque yo decía “me voy a guardar virgen hasta el matrimonio” y físicamente ya no lo era porque fue con él con quien me envolví en una vida de adicción sexual, digo físicamente porque visualmente tampoco lo era, ya había visto, ya había escuchado, ya había ido más lejos y fue en ese tiempo en el que mi corazón sentía que nadie más me iba a querer así de sucia, así de incompleta, Dios fue tomando mi vida nuevamente y el control de la misma, pero fue MI DECISIÓN.

“¡Huyan del pecado sexual! Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como este, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo.”

1° Corintios 6:18 NTV

Tenemos que entender que la pornografía ataca como un cáncer y no se detecta hasta que realmente la aceptamos, todos estamos expuestos a la pornografía, niños de 5 años viendo una caricatura hasta adultos de 70 años viendo una película, pero no solo está en una caricatura, no solo está en una película, toda la publicidad a la que somos expuestos juega con nuestros pensamientos y cuando algo nos gusta cómo suena, nos gusta como lo vemos o como lo escuchamos, corremos el riesgo de iniciar una peligrosa aventura que puede llegar a dominarnos, al despertar, al ver cualquier cosa en nuestro dispositivo móvil, al escuchar una canción, al dormir. La pornografía es uno de los males más terribles y temibles de este siglo pues destruye hogares que son la base de la sociedad.

Quiero que tengas esto claro que la pornografía estés casada o no; es un acto de alta traición, si estás casada lo estás haciendo contra tu esposo y tu familia y si estás soltera contra tu vida, entiendes lo que yo le estaba haciendo a mi vida durante 7 años y meses, estaba podrida por dentro, vivía una doble vida y cada domingo me arrepentía y a la cintura de la semana volvía a caer.

Muchas personas piensan que pueden controlarla, que solo es como el botón de encender y apagar pero no es así…tu no la controlas, ella te controla a ti, empiezas a vivir en función del porno para recorrer sus novedades y oscuras dimensiones.

Estudios revelan que las mujeres son las que consumen más la pornografía, cuando le das entrada y cabida a la pornografía en tu vida y en tu casa le estás dando permiso al diablo de destruir tu hogar, tu familia que se ve afectada directa e indirectamente…y es aquí en dónde quiero hacer otra observación personal, el matrimonio de mis papás fue destruido directamente por este mal que a la fecha sigue siendo consumido por uno de ellos y fue una tarde descubriendo lo que uno de ellos consumía que mi necesidad de ver y saciarme me llevó a consumirla DIARIAMENTE, si la pornografía es como una droga y se vuelve adicción.

Uno de los graves efectos que deja la pornografía es que crea enfermos mentales, gente enferma por ver más y más sexo en diferentes aberraciones y es a ellos específicamente a quienes Dios quiere liberar y romper TUS cadenas.

Si quieres alejarte de la pornografía, busca a alguien a quien puedas rendirle cuentas, habla con alguien sobre este problema y cuéntale lo que hiciste todos los días cuando estabas solo, cuando viste el teléfono y los pensamientos que pasan por tu mente, tiene que ser alguien de mucha confianza con una base bíblica que esté dispuesto a acompañarte en tu proceso de sanación y liberación porque tienen que orar, tienen que leer la Biblia, tienen que consumir la palabra hasta que la palabra los consuma.

“Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.”

Filipenses 4:8 NTV

Anónimo

Mayo 2016