“Selfitis” no te dejes atrapar por ella

Una selfie, lo que para mucho es una fotografía que me tomo con mi Smartphone para publicar en las redes sociales y hacer que los demás conozcan hasta el más mínimo detalle de mi vida, una foto que necesito publicar cada segundo, minuto u hora del día. Mi mejor selfie del día, será la que más “likes” tenga. “Con una selfie seré el punto de conversación de mis amigos”, “con ésta selfie seguro le gano a ella”. Un momento… no tengo nada que hacer, entonces ¿por qué no me tomo una selfie? … Eso y más puede ser una selfie… Pero en realidad un selfie se define como “El deseo compulsivo y obsesivo para tomar fotografías de uno mismo y publicarlas en los medios sociales como una forma de compensar la falta de autoestima y para llenar un vacío en la intimidad”.Frases-27

Quien iba a imaginar que el tener un Smartphone (celular) en las manos, iba a hacer que muchas personas se vean envueltas en una enfermedad llamada “Selfitis, el trastorno del selfie”. Después de que varios expertos, medios y especialistas hablaran de los problemas detrás de los famosos selfies o autoretratos, se ha confirmado por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) que si existe tal enfermedad.

Es un tema al cual debemos poner mucha atención, pues muchas de nosotras hemos adaptado la costumbre de tomarnos una “selfie”, y sin darnos cuenta podemos estar cayendo en el ahora enfermedad conocida como trastorno “selfities”.  Un medio de comunicación dio a conocer la noticia de Danny, un joven de 19 años que se declaró adicto a las “selfies” tomándose más de 200 selfies al día. Esta nota me impactó mucho pues el joven decía lo siguiente:

“Mi alarma sonaba y podía sacar 10 fotos antes de que me duchara. Luego sacaba otras 10 luego de la ducha y 10 más después de arreglarme (…) Luego pasaba horas mirándolas y escrutando mis facciones, mi piel. Tomé selfies en la cama, en el baño, todo el día hasta la madrugada”.

Danny abandonó el colegio, se alejó de sus amigos e incluso perdió doce kilos. El carácter del joven también se modificó por su adicción, así lo señalaron sus allegados. La información incluso afirmó que el joven en algún momento pensó en el suicidio ante la dificultad de no encontrar la nota perfecta.

“Estaba en una búsqueda constante del selfie perfecto y cuando me di cuenta que no podía, quise morir. Perdí a mis amigos, mi educación, mi salud y casi mi vida”, aseveró Danny al medio. Los expertos señalaron que los problemas del joven tenían que ver con el Selfities, un trastorno mental que se convierte en la importancia de mostrar la mejor imagen.

“La gente no se da cuenta de cuando sube fotos de ellos mismos a Facebook, Twitter o Instagram pueden rápidamente perder el control. Se convierte en una misión lograr aprobación y esto puede destruirte”, agregó el joven.

Querida amiga, esa nota me impacto e hizo recapacitar. Debemos tener cuidado con las modas que el mundo nos presenta, pues la selfie se hizo famosa porque un famoso se tomo un selfie con varios artistas y logró obtener la selfie con más “likes” en todas las redes sociales. Pero en nuestro caso una selfie, muchas veces se convierte en un acto de vanidad para demostrar al mundo que nuestra vida es perfecta, nadie coloca una selfie cuando vive situaciones difíciles. Otras chicas suben selfies demostrando que se ven hermosas con cada cambio de ropa que tienen, buscan que todos sus amigos voten si se veía linda o no ese día. Así que debemos poner un ALTO y no dejarnos atrapar por el trastorno de las selfies. Recordemos que a Dios no le gusta la vanidad, pues ésta despierta la envidia del hombre (Eclesiastés 4:4 NVI).

Si vas a tomarte una selfie, que sea simplemente para que forme parte de tus recuerdos. Y no esta mal que la compartas en tus redes sociales, siempre y cuando tu objetivo no sea lograr aprobación de otros o bien competir con tus amigos o conocidos para ver si logras que tu foto les guste a todos los que forman parte de tus círculos sociales. “No dejemos que la vanidad nos lleve a irritarnos y a envidiarnos unos a otros”. (Gálatas 5:26 NVI).

Ten siempre cuidado de que las selfies que te tomas no expongan la belleza que vale para el Señor, que tu autoestima no se vea afectada por una fotografía, pues la belleza no depende de las apariencias, sino de lo que hay en tu corazón (1 Pedro 3:4 NVI), cuida siempre tu integridad, no expongas tu cuerpo y evita tomar fotografías con un mensaje oculto como el lograr que el chico que te gusta vea que tienes bonito cuerpo, o que si no se pone listo, seguro hay otros más que se unen a la lista de seguidores por tus fotografía.

Pon un alto a tus selfies, utiliza tu Smartphone de la mejor manera y ten cuidado de caer en un trastorno que puede acabar con tu autoestima y con tu vida.

“Vanidad de vanidades, dijo el Predicador, vanidad de vanidades, todo es vanidad…. (Eclesiastés 1:2-4 NVI).

Con cariño tú amiga,

Astrid Rosales, Guatemala