Si tan solo escuchara un “gracias”

No te ha pasado que a veces, haces un favor  “sin esperar nada a cambio”, pero en tu interior realmente esperas un “muchas gracias” solamente para sentirte bien.

Si a ti no te ha pasado, déjame decirte que a mí sí. A veces he querido agradar tanto a alguien que realmente estimo, quiero o amo que hago todo lo que está a mi alcance para que esa persona se sienta bien; y al final “me pagan mal”, o simplemente ni siquiera me dice “gracias”, en MI YO espiritual pienso: “lo hago para agradar al Señor no al humano”, pero en MI YO  terrenal pienso “ni siquiera me agradeció”, y pues me pongo triste, siento que hirieron mi corazón, y prácticamente “soy la víctima”.

Pues hace poco vino a mi corazón un pensamiento y estoy segura que es de parte de Dios, pues solamente pude ver que Dios se siente igual que nosotros de lastimado cuando ve que sus hijitos amados como nos llama en su palabra, no tienen tiempo para agradecerle cada uno de los regalos que Él nos da a diario.

Lastimamos su corazón en el momento que el diseñó un magnífico día y nosotros en vez de agradecerle nos quejamos del clima, de la comida que a veces no nos gusta y en vez de agradecerle nos quejamos o simplemente comemos rápido porque no tenemos tiempo y así te puedo describir varios ejemplos de cada una de las bendiciones que recibimos cada segundo.

¿Cómo se sentirá Dios cuando en nuestro afán diario solamente nos levantamos de la cama y empezamos nuestra rutina y no tomamos tan solo un minuto para decir gracias por permitirme abrir los ojos y estar sana en la casa que tú me diste y no estar en un hospital con una terrible enfermedad?… Somos tan humanos que pensamos que todo lo que tenemos es gracias a nuestro esfuerzo, trabajo, dedicación y sacrificio y es tan normal vivir, comer, respirar, dormir, vestirnos, andar en nuestros carros y se nos olvida que por su infinita gracia tenemos todo eso… te has puesto a pensar… ¿Qué pasaría si mañana despiertas y todo lo que usualmente tienes desaparece, se esfuma? Solo entonces nos acercaríamos a su presencia implorando su ayuda.

Su palabra dice: “dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre”.  Efesios 5:20, creo que si nos gusta escuchar “un gracias” de las personas a la cuales ayudamos o servimos, cuánto más le gustará a Dios escuchar un gracias de la boca de sus hijos.

Seamos agradecidos con Dios en todo tiempo, no importando la situación que estemos atravesando, porque somos sus hijas y tenemos nuestra salvación solamente por su GRACIA… Si Él dejó en su palabra el dar gracias, es porque a Él le agrada escucharlo de sus hijos«Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza. ¡Alabadlo, bendecid su nombre!, porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones.»- Salmos 100:4-5.

Hoy cuando ores, no te dediques solamente a pedirle a Dios lo que Él ya sabe que tú necesitas, dedica una parte de tu tiempo a agradecerle por la salvación que nos regaló, por todo lo bueno que Él ha sido contigo. Y porque no, Por cada prueba que has pasado o que estás pasando… cada una de ellas te acerca más a su presencia, te hace más fuerte y tienen un porque… “Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas,” Santiago 1:2.

Recuerda que todo se lo debemos a Él.

Te dejo una alabanza que espero que llene de gratitud tu corazón como lo hizo en mí.

Con mucho cariño,

Agueda Borrasca, Buffalo, NY