¿Te has puesto a pensar si se acaba el tiempo? (Parte I)

¿Te has puesto a pensar el día que estemos cara a cara con Dios nuestro Señor? Me miraré y veré lo imperfecta que soy ante su santidad, que no merezco su mirada y que lamentaré no haber hablado más de Él. En la biblia leemos: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo” (2ª Corintios 5:10).

¿Crees que, tendrás esa oportunidad? ¿Crees que será importante, que tanto hablamos del Señor y llevamos almas a sus pies? Por supuesto que importará. Si esa es nuestra misión hoy en día ante el mundo. Si tuviera la oportunidad de hablar con el rey David, ¿Qué me aconsejaría?…

Me diría que buscara estar a solas con Él la mayor parte del tiempo, probablemente que aprendiera a tocar algún instrumento, preferiblemente el arpa, porque me diría que su sonido es suave y dulce que inspira a enamorarse de Dios. Me diría que cuando haga planes consulte primero a Él antes de tomar decisiones sin sentido. Que busque momentos íntimos más seguido para estar a solas, Él y Yo y nadie más. Y que eso tal vez me inspiraría a escribir un Salmo o una canción y compartir de su mensaje a otros.

Me diría que debo creer que puedo vencer a mi gigante, cuando la vida me enfrente alguno, que repita con coraje y valentía la frase con que enfrentó al gigante Goliat. “En el nombre de “Jehová de los ejércitos”.

Pero, si me encontrara al apóstol Pablo, me diría que me entregara totalmente a buscar a los perdidos, que buscara en la calle no en las iglesias, que buscara a los despreciados, que hablara del evangelio aunque nos amenazaran con prisión y estando adentro seguir hablándole a los guardias y prisioneros, que nuestra boca no calle ni de día ni de noche. Y que compartiéramos de la Cena del Señor cuantas veces pudiéramos…Que invitáramos a los necesitados a nuestras casas; que no importaría si ensuciaran la sala o comedor, (porque siempre queremos tener todo limpio) ¿Y para qué? ¡Si no llegan los invitados del Señor! Que no importaría si nos condenaran a muerte, porque eso sería ganancia y un pase a la vida eterna. Continuará

Con el amor de Cristo,

Lesbia de Tobías, Guatemala

Julio 2017