Una agridulce espera…

Frases-15

 Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables. 1 Pedro 5:10

Sigue siendo uno de los momentos más felices en mi vida la noche en que me enteré que sería mamá por primera vez, es inexplicable la alegría que invadía mi ser; esa noche al grado de no poder callar y hacer partícipes a todos por nuestra felicidad, al lado de mi esposo. La vida te cambia desde el momento que sabes que ya no andas físicamente sola ya hay dentro de ti una pequeña vida que aunque no te lo pide tu amor de madre hace que ya lo empieces a proteger…

La gente que te rodea busca cuidarte, la familia empieza a hacerte obsequios por ejemplo una cuna (en especial las abuelitas), empiezas a soñar como va ser, como decorarás su cuarto, quien lo va cuidar, además que tus citas con el médico se vuelven emocionantes porque sabes que esos serán los momentos en que puedes escuchar y ver esa personita que está formándose, al grado que en ningún momento te imaginas que estarás frente a tu médico con el ultrasonido en mano, y el buscará, buscará y buscará, pero no encontrará con vida a ese bebé por el que tu corazón reboza de alegría, que sin necesidad de decir palabras pero agachando su cabeza y cerrando sus ojos te está derrumbando y desgarrando el corazón…

Recuerdo muy bien ese momento en que la dulce espera se convirtió en agria y amarga, momento en que el siguiente paso es esa horrible palabra “legrado”, momento en el que despiertas de la anestesia y todo se terminó… y si eso no fuera suficiente te encuentras en el área de maternidad donde la gran mayoría ya tienen en sus brazos a sus bebitos, no faltó la enfermera que equivocadamente toca la puerta para decir que en un breve momento te llevará a tu  bebé, y que tan fríamente recapacita y te dice “Disculpe, si usted es la del legrado” salir sin bebe en brazos de ese hospital fue doloroso, así como el proceso que se venía, ver las pancitas de las mamis que estaban embarazadas junto conmigo, otras más que resultaban embarazadas y gente que nunca supo lo que había pasado y hacía de caso que yo ya estaba por dar a luz.

Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo. Romanos 15:13

Bendito Dios siempre estuvo conmigo y a pesar que hay temores, en Él y solo en Él, , al lado de mi esposo que también estuvo conmigo en todo este proceso fueron superados, entendimos que antes de ser nuestro ese bebé era del Señor y que en el mundo nunca va haber un mejor lugar para un hijo que al lado del Señor, entregamos a nuestro bebé y eso hizo más fáciles las cosas, seguimos las instrucciones del doctor, que nos indicó la cantidad de tiempo prudente de espera para volver a intentar un embarazo y hoy en día para gloria de Dios ya tuvimos una hermosa bebé.

Es posible que estés pasando este tiempo de luto porque perdiste a tu bebe y que tengas una historia parecida a la mía o que hayas tenido varias perdidas, pero confía en El Señor quien sopla y da vida, quien abraza, quien consuela, quien ama y permite que pasemos estos desiertos que no todas pasan, pero las que pasamos podemos entender y consolar a las que vivirán una experiencia parecida.

No temas, tan solo confía en El, inténtalo de nuevo, su misericordia es nueva hoy.

    ¿Por qué voy a estar preocupado?
    Mi esperanza he puesto en Dios,
    a quien todavía seguiré alabando.
    ¡Él es mi Dios y Salvador! Salmos 42:12

 

Con cariño mis queridas bellas,

Leslie, Guatemala