Agentes especiales

Queridas Bellas: Se me viene a la mente la pareja de espías que llegaron a Jericó, enviados por Josué. Su misión era reconocer la tierra a conquistar, al llegar entraron a la casa de una ramera llamada Rahab. El rey de Jericó se enteró que había espías de los hijos de Israel en su territorio. (Josue 2:2) El rey mandó hombres a preguntarle a Rahab acerca de los espías, ella había escondido a los israelitas. No negó que hayan llegado a su casa… simplemente su  respuesta fue que no sabía de donde eran y al llegar la noche se habían ido sin saber a donde.

Las interrogantes que surgen de esta historia son: ¿Por qué escondió a dos desconocidos? ¿Qué hizo que ella arriesgara su vida por unos extranjeros? ¿Por qué les dice que los moradores de Jericó han desmayado ante las noticias que se aproximan? Pues las respuestas son: Han escuchado de ellos que Jehová hizo secar el Mar Rojo y la destrucción de dos reinos. Evidentemente están asustados porque saben que no hay nada que detenga al pueblo de Dios en su conquista. Dios va a demostrar que cumple sus promesas. (No olvidemos que Él siempre cumple) Rahab pide misericordia por ella y su familia, les recuerda que ella les salvó la vida. Por cualquier cosa que pueda pasar.

Lo sorprendente de ésta historia es que vemos a una mujer extranjera, recordemos que los israelitas no aceptaban extranjeros entre su pueblo, ¿Por qué ésta mujer en especial si es aceptada? Recordemos que existía cierto machismo en aquella época y la mujer era solo para cuidar hijos y los oficios de la casa. Hoy en día en nuestra sociedad ¿Qué mujer con esa reputación es miembro de alguna célula? ¿O asiste a  nuestra iglesia? ¿Tenemos alguna amiga que ejerza la prostitución y se sienta en nuestra mesa? Mujeres despreciadas por la sociedad son las que necesitan del mensaje de salvación y en nuestra posición debemos animarlas y atraerlas a la iglesia.

Nuestro buen Dios nos muestra que el romper costumbres es cosa común en la Biblia, desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo encontramos ese romper de tradiciones. Jesús se arriesga a sanar enfermos los sábados, a no lavarse las manos antes de comer y otras cosas más. ¿Estás dispuesta a servirle a Dios sin condiciones? ¿Arriesgarías tu vida por causa de Cristo? ¿Estaríamos dispuestas a ser agentes especiales de su reino? ¿Efectuaríamos las misiones del reino a costa de arriesgar nuestra posición en la sociedad? ¿A dejar una vida de comodidad? Estar al servicio General de generales, es la experiencia más sublime que podamos imaginar, pertenecer a su Iglesia, me refiero a la Iglesia de Cristo, a su novia que vendrá a buscar en la Segunda Venida y tener la seguridad que seremos parte de esa celebración.

 Dios escoge lo más insignificante para servir en su reino, no busca nombre ni posición, él es sencillo en su búsqueda de guerreros, no utiliza un detector de mentiras para saber quién lo traicionará, Él lo sabe de antemano. Es omnisciente todo lo sabe, conoce nuestro más íntimo pensamiento, nos conoce mejor que nadie, no podemos engañarlo nunca. Escogió a una mujer despreciada por la sociedad, marginada por muchos, pero elegida para ser parte de la más espectacular genealogía de Jesús, hombres y mujeres criticadas y hombres pecadores como un David adultero y asesino. Pero esa es la clase de gente que Dios hace brillar cuando Él ve el corazón, lo interior, no lo exterior.

Bellas: No despreciemos a nadie, no importa de donde venga, su pasado, sus costumbres, o su grupo. No nos cansemos de servirles a otros. Busquemos la intimidad con Dios cada día, no solo los fines de semana, son los 365 días del año y las 24 horas del día. No pongas más excusas para no pertenecer al ejército de agentes especiales del reino de Dios y servirle con pasión. Hay millones que no conocen de Jesús, es tiempo de actuar y estar dispuestas a seguir las órdenes de nuestro Señor Jesús.

Frases-38

Con el amor de Cristo.

Lesbia Rodríguez de Tobías

Guatemala