Bendición Vrs. Envidia

La envidia existe en todo ser humano; desde un ateo hasta un cristiano; desde un niño hasta un adulto. Es un sentimiento que está en nosotros debido al pecado original (Véase Génesis 3). Desde Adán y Eva, Caín y Abel, Isaac y Esaú… todos los hermanos de José… Y así podría seguir con la lista de la mayoría de los personajes bíblicos.

En todo momento hemos visto la envidia ya sea por cosas físicas o por querer la bendición de Dios, pero también hemos visto que lo que tenía Dios preparado para cada uno de ellos siempre se cumplió.

La misma situación pasa en la actualidad con los hijos de Dios. El enemigo siempre va a querer cortar tu bendición usando cualquier instrumento que esté a su alcance. Es él, quien pone ese sentir de envidia en la mente, (recordemos que él tenía envidia de la gloria de Dios cuando era el ángel más hermoso y por eso fue enviado al seol) Isaías 14: 13-15, Ezequiel  28:12-19.

El enemigo va a tratar de impedir que la bendición de Dios llegue a tu vida, poniendo diferentes clases de malos pensamientos y sentimientos en los demás… incluyendo tu familia.. Sí, así como lo acabas de leer… ¡Incluyendo tu familia!… Mira lo que pasó con José y sus hermanos; querían deshacerse de él, incluso matarlo, y el motivo de esto fue, un sueño que José les contó que tuvo, donde parecía que sus hermanos le daban honores, por lo cual el corazón de ellos se llenó de envidia y celo, y trataron que ese sueño no se llevara a cabo, ¿cómo era posible que José el hermano menor fuera a reinar sobre ellos? ¡Eso era ilógico!… Por eso conspiraron toda clase de maldad para que no se cumpliera ese sueño.

Me imagino que en todo ese proceso, José estuvo muy asustado, con miedo, solo, decepcionado de ver tanta maldad en sus propios hermanos hacia él, lo que él estaba viendo era lo contrario a lo que él había soñado.

Pero lo maravilloso de todo esto, es que el Señor tenía el cuidado de todo… Aunque no pareciera así… Durante esa prueba el Señor estaba preparando a José para lo que venía… SU BENDICIÓN, la tormenta iba a pasar y el Señor lo iba a levantar (Génesis 37).

Cuando Dios da una promesa o palabra a tu vida, AFÉRRATE a ella; aunque tus ojos no vean nada aun, o vean solo tormentas… ¡Eso también pasará!… Y al final del camino la palabra de Dios siempre se cumplirá, porque Él tiene planes de bien y no de mal para la vida de todos sus hijos de los que lo aman (Jeremías 29:11), y Dios siempre cumple sus promesas (1 Corintios 1:9a).

Pero… durante las tormentas se nos olvidan las promesas de Dios y nos enfocamos más en la tormenta que en el poder que Dios para callar y desvanecer esa tormenta.  Es por eso que Dios nos dice que aunque la visión (promesa) tardara aun por un tiempo (no sabemos cuánto)… Aunque tardare (para nosotros) espérala, porque sin duda vendrá, no tardará (Habacuc 2:3),  pero será en el tiempo de Dios.

Escribe la visión  (lo que Dios te ha prometido) (Habacuc 2: 2-3). Escribe tu promesa, cree en ella y ponla en algún visible para que TU tengas presente y no te olvides de lo que Dios te ha prometido… porque Él definitivamente no se le ha olvidado.

Que el Señor te cubra con su gracia y favor.

Agueda Borrasca

Buffalo, NY

Mayo de 2019