Confía en el tiempo de Dios

Como seres humanos nos caracterizamos por tener deseos, sueños y anhelos en nuestras vidas. Estos pueden ser de aspecto personal, social, material o sentimental.

Cuando deseamos algo de todo corazón hacemos hasta lo imposible por tratar de obtenerlo; pero hay ocasiones en las cuales llegamos a olvidarnos de que Dios tiene todo bajo control y que las cosas que deseamos pasarán según Su tiempo y por supuesto, Su voluntad.

En su palabra Dios nos hace ver que es dueño de todo, de la tierra (Ge.14:19)  de los animales (Sal.50:10), de las personas (Sal. 24:1) y las riquezas (Hageo 2:8), todo proviene de él. Y así como todo proviene de Él; tiene control de toda situación por la que estemos pasando, el control de nuestros deseos, sueños y anhelos.

Cuanto más deseamos más crecen las ganas  de obtener en el menor tiempo posible todo lo que queremos, tanto que al no tenerlo nos desesperamos hasta al extremo de reclamarle a Dios. Pero en Isaías 55:8 dice: Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes;  ¡más altos que los cielos sobre la tierra!.

No desesperemos sino que confiemos, pidiéndole a Dios en oración creyendo que todo lo que deseamos, todos nuestros sueños y anhelos los vamos a recibir conforme Su voluntad. Tal vez no como nosotras pensamos pero si como Dios desde un principio lo tenía preparado.

Para conocer la voluntad de Dios, debemos acercarnos a su Palabra, la Biblia, para que nuestras mentes  estén sumergidas en ella y no demos lugar a dudas o preocupaciones para que el resultado sea lo que es bueno, agradable y perfecto, la voluntad de Dios.

Romanos 12:2

El Señor nos llama a confiar y a esperar en El, pero sobre todo nos llama a que cuando hayamos recibido lo que tanto anhelábamos le agradezcamos de todo corazón, dándole a Él la gloria, que nuestro corazón nunca olvide que sin Dios nada podemos hacer.

Con Cariño,

Caren Galan

Guatemala