Conociendo la voluntad de Dios

Cita bíblica  1ª. Tesalonicenses 4: 3-12 (RVC)

La voluntad de Dios es que ustedes sean santificados, que se aparten de toda inmoralidad sexual, que cada uno sepa tener su propio cuerpo en santidad y honor, y no en pasiones desordenadas, como la gente que no conoce a Dios.  Ninguno debe agraviar ni engañar en nada a su hermano; porque el Señor toma en cuenta todo esto, como ya les hemos dicho y declarado. Pues Dios no nos ha llamado a vivir en la inmundicia, sino a vivir en santidad. El que desecha esto, no desecha a un hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.  En cuanto al amor fraternal, no es necesario que les escriba, porque Dios mismo les ha enseñado que ustedes deben amarse los unos a los otros, y eso es lo que ustedes hacen con todos los hermanos que viven por toda Macedonia. Sin embargo, hermanos, les rogamos que su amor abunde más y más, y que procuren vivir en paz, y ocuparse de sus negocios y trabajar con sus propias manos, tal y como les hemos ordenado, a fin de que se conduzcan honradamente con los de afuera, y no tengan necesidad de nada.

Viviendo en un mundo que está en contra de Dios

Actualmente, vivimos en una época donde el culto al placer, engaño y corrupción se han convertido en normas de vida para muchos. Se ha vuelto tan común, al punto que quien no tiene estas prácticas, puede ser considerado anticuado o tonto. El mundo enseña que estas prácticas pueden llevarnos a la realización y felicidad.  Pero, ¿pueden estas cosas ser parte de un propósito especial para nuestras vidas? Después de todo, los seres humanos tenemos una necesidad innata de propósito. Todos necesitamos creer que hemos venido a este mundo por una razón especial.

Si bien, muchas personas pueden creer erróneamente que estas prácticas forman parte de esa “razón especial” para vivir, el apóstol Pablo indica que Dios anhela todo lo contrario para nuestras vidas… El placer y las riquezas son temporales; la vida pasa y las consecuencias del pecado, vienen tarde o temprano.  Jesús mismo dijo “Porque ¿De qué le sirve a uno ganarse todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué puede dar uno a cambio de su alma?”  (Mateo 16:26).

Solo yo sé los planes que tengo para ustedes.  Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza”.   – Palabra Del Señor.  Jeremías 29: 11 (RVC)

Dios anhela que vivamos en santidad.  Eso significa que no debemos exponer nuestro cuerpo a placeres que no agradan a Dios y que cada acción que realicemos, sea pensada en hacer bien a otros y con actitud íntegra.  Esto no quiere decir que Dios nos desea tristes y amargados, significa que toda acción que realicemos, esté dentro del diseño perfecto que ha creado.

Por ejemplo: Dios anhela que los esposos se amen, compartiendo una intimidad sana, pero desecha toda práctica fuera del matrimonio que solo busca placer.  También desea que tengamos lo suficiente para cubrir nuestras necesidades, pero que no las solventemos, aprovechándonos de otros, mintiendo o robando.

Su mayor deseo es que nuestra vida sea un testimonio de Su amor para quienes no le conocen. De esta manera, su voluntad se llevará a cabo en nuestras vidas.

Por supuesto que vivir acorde a la voluntad de Dios es difícil porque es lo contrario de lo que el mundo y nuestra naturaleza quieren impulsarnos a hacer; sin embargo, vivir bajo esa voluntad divina es la única manera en que podemos alcanzar una realización plena en nuestras vidas; para tener un “futuro lleno de esperanza”.

Oración

Pídele a nuestro Padre celestial que a través del Espíritu Santo, te de la fuerza y sabiduría para vivir en Su voluntad, aun cuando implica estar contra la corriente de este mundo.  Si así lo haces, el Señor te guiará, guardando tus pasos para no caer y ver sus bendiciones aún en momentos difíciles.

En el amor de Cristo,

Tania Zepeda

Guatemala