Contra la Corriente

Frases-8

En estos días estuve leyendo un poco acerca del salmón (Sí, del pececito que vive en el océano), durante mi lectura encontré una característica muy interesante y con la cual me identifiqué inmediatamente. Y es que el salmón tiene la particularidad de nadar contra la corriente, así que me puse a indagar un poco para tratar de entender por qué lo hace. Estos peces nacen en el río y se quedan en aguas dulces mientras son pequeños, después viajan al mar y permanecen ahí hasta que alcanzan la madurez y cuando llega la etapa de reproducción comienzan su camino de vuelta al lugar exacto donde nacieron (el río).

Imaginemos por un momento lo que este viaje implica: nadar en contra de fuertes corrientes, un esfuerzo físico extremo, una determinación increíble, seguramente tienen que luchar con muchos obstáculos como rocas, plantas, otros peces etc. y todo esto mientras los demás peces van hacia el otro lado precisamente aprovechando la corriente para que su esfuerzo sea el mínimo posible.

Pero el  salmón va literalmente en sentido contrario a la vía, haciendo lo opuesto a lo que los demás hacen. ¿Puedes imaginarte lo difícil de la situación? Yo sí, de hecho me he sentido así muchas veces, yendo en contra de la corriente. Y no es algo fácil, al contrario es difícil y cuesta mucho. Es algo con lo que he tenido que lidiar a lo largo de mi vida, el hecho de sentirme diferente y por lo tanto incomprendida porque hago y pienso cosas que los demás no. Por muchos años no entendía por qué me pasaba eso hasta que un día escuché a un predicador famoso hablar sobre el camino de las ratas, él decía que las ratas nacen, crecen, se reproducen y mueren. En ese momento pude imaginarme eso y compararlo con mi vida y dije: yo no quiero ser como las ratas, yo no quiero hacer lo que todos hacen y vivir mi vida como todos lo hacen. No quiero seguir un patrón impuesto por la sociedad, yo quiero algo más, quiero algo diferente. Sí, dije “diferente”.

Con el paso del tiempo y uniendo algunos puntos de mi vida, he podido entender que esas ganas de ser diferente que algunas veces me ponen en situaciones difíciles, son al mismo tiempo lo que mueve mi vida. Sé que hasta este punto todo puede sonar contradictorio, y en cierta forma lo es, pero déjame explicarte: hoy en día entiendo que ser diferente es lo que me hace ser yo misma y que esa “diferencia” en mí fue puesta nada más y nada menos que por mi creador. Y no solo eso, sino que eso que nos hace diferentes (características, sueños, metas, intereses etc.) va de la mano con nuestro propósito. Cuando Dios nos creó, nos hizo únicas y nos dio un sueño y un plan específico para cada una. Por eso es que es imposible que las Hijas de Dios nos conformemos con el camino de las ratas, porque fuimos diseñadas y creadas de manera especial para un plan único y particular. Y esto no lo digo yo, lo dice la Biblia:

“Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! Mis huesos no te fueron desconocidos  cuando en  lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban  diseñando, aunque no existía uno solo de ellos”. (Salmos 139:13-16).

Todo lo que eres y lo que tienes Dios lo diseñó antes de que nacieras, todo forma parte de Su plan para ti, eres una creación ADMIRABLE, aunque otros simplemente te vean como rara o diferente.

Volviendo a la historia del salmón, ¿sabes por qué nada contra la corriente? Porque sabe que su PROPOSITO es reproducirse y entiende que para lograrlo debe regresar al río, por eso se atreve a nadar en contra de la corriente y a enfrentar todos los obstáculos.  ¿No te parece fantástico? Si un simple pececito puede entender cuál es su razón de vivir y puede atreverse a enfrentarse a lo que venga con tal de alcanzarlo, creo que con mucha más razón tú y yo también  podemos hacerlo.

Toma un momento para pensar en esas características o cosas que te distinguen y te hacen sentir diferente y en lugar de verlas como algo malo, puedas verlas como lo que son, tu ADN celestial, lo que te hace única y especial. Agradece a Dios por habértelas dado porque todas y cada una de ellas las vas a necesitar para alcanzar tu propósito.

No tengas miedo de vivir una vida diferente porque Dios promete guiarte con fidelidad y amor (salmos 25:10). Yo te aseguro que vale la pena ir en contra de la corriente si es para obedecerle y vivir la vida que Él planeo para ti.

Oro para que mientras leas estas líneas,  el Espíritu Santo te inquiete y te de la fuerza que necesitas para atreverte cada día a ser como el salmón y alcanzar tu propósito en Dios.

Con cariño,

Fabiola Colmenarez

Venezuela