¿Cuál eliges, el afán o el Reino de Dios?

Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, escuchaba su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. Lucas 10:38-42 (RVR1960)

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33 (RVR1960)

Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. Lucas 12:31 (RVR1960)

Es común, como mujeres, preocuparse por todo. Por nuestro hogar, trabajo, estudios, éxito y por muchas otras cosas. Por supuesto que Dios no nos manda a ser unas despreocupadas, sin embargo, sí establece en Su Palabra que esto no debe afanarnos, que significa dedicar mas empeño en una cosa mas de lo que deberíamos. Incluso cuando Jesús visita a Marta y María, nos enseña que lo mejor que podemos hacer es estar cerca de su presencia y escuchar Su Palabra, tal cual lo hizo María, mientras que Marta por estar afanada en otras cosas no supo escoger lo que realmente es importante.

¿Por qué crees que Dios nos manda a buscar primero Su Reino? ¿Por qué será que lo dice una vez en Mateo y luego lo repite en Lucas? ¿Por qué Marta no dejó de hacer los quehaceres y se sentó a los pies de Jesús como lo hizo su hermana? Si Jesús nos llegara a visitar a nuestra casa ¿Nos comportaríamos como Marta o María? Y entonces, ¿Cuál eliges, el afán o el Reino de Dios?

Dejemos de priorizar el afán, descansemos en el Señor y que nuestra prioridad sea buscar el Reino de Dios, leamos más Su Palabra y escuchemos lo que tiene que decirnos. Tomemos un momento para agradecer a Dios por cada una de las bendiciones que nos regala día con día, entreguémosle todo afán que esté estorbando nuestra relación con Él y pidámosle que nos ayude a no desmayar y siempre buscar su Reino antes que nuestro afán.

Dios nos ama para siempre,

Kimberly Sánchez, Guatemala

Noviembre 2017