Cuando los recursos hacen falta

recursosMás de alguna vez hemos pasado por una situación que creemos no podremos sobrellevar o superar por falta de recursos.  Los recursos pueden ser de todo tipo. Desde materiales hasta de aptitudes o cualidades que creemos no tener para lograr una meta o propósito que tengamos.

En mi caso personal muchas veces he sentido o llegado a pensar que no tengo los recursos económicos suficientes. He vivido en un entorno donde pareciera que a mis amigos o a las personas alrededor mío les sobran este tipo de recursos.

Gracias a Dios tuve la bendición de estudiar en un buen colegio y Universidad. Esto también conllevaba que las personas con las que me relacionaba, la mayoría, eran de familias con dinero, o tenían siempre todo lo que querían o necesitaban. En mi caso particular siempre tenía solo lo necesario. No tenía de sobra como para darme el lujo de salir cuando quisiera, o comprarme toda la ropa que quisiera, en fin, siempre vi limitaciones materiales en mi niñez y juventud.

Lo más triste era saber que si tenía un papá terrenal que podía darme todo eso que quería, o en algún momento pensaba que necesitaba, y en muchas ocasiones me sentí triste y frustrada. Sin embargo es algo que Dios ha utilizado en mi vida para demostrarme su amor y fidelidad, y que a pesar de que tengamos o no un papa terrenal, él es nuestro padre celestial y dueño de todo lo que existe en esta tierra y nada nos faltará. Este salmo es muy conocido, siempre me inspira y se ha vuelto una verdad de Dios en mi vida

Salmo 23:1 (NVI) El señor es mi pastor y nada me faltará.

Más que un texto bíblico, es una promesa que Dios nos hace de que nada, nada nos faltará.

A pesar de saber esto, muchas veces nos afanamos, y no les puedo mentir porque aún me pasa. Precisamente estos días al ver mis cuentas, las responsabilidades que tengo en mi familia, y todos los gastos que tengo que hacer, hay días en que siento que no voy a poder, que no me va alcanzar, etc. Hoy me puse triste e inclusive llore y solo pensaba “si mi papa me diera esos miles que necesito para terminar de pagar mi carro”,  “si mi papa me diera esa casa que necesito para no seguir pagando renta”, etc. , y lo pensaba porque mi papa terrenal tiene todos los recursos materiales que muchas veces me faltan o siento que me falta, y es triste saberlo. Sin embargo, aunque muchas veces pensemos que la situación que vivimos no es la más justa, Dios siempre es justo  y jamás nos dejará. Debemos aprender a descansar en él, a no afanarnos, a seguir esforzándonos y confiar en que Dios sigue teniendo el total control de todo lo que sucede a nuestro alrededor. Muchas veces en lugar de pensar en todo lo que no tenemos, quisiéramos, o pensamos que nos hace falta, debemos de pensar lo afortunadas que somos a millones de millones de personas que no tienen que comer, que no tienen donde vivir, etc. (personas con verdaderas limitaciones)

Gracias a Dios, tengo trabajo, tengo energía, y tengo muchas bendiciones que no merezco, y las cosas que no he tenido al principio, que mi padre terrenal si me hubiera podido dar, han sido provistas por Dios. Dios me bendijo con una beca para estudiar en una Universidad privada. Dios me bendijo con un préstamo sin intereses para poder comprar mi carro, y Dios me ha bendecido con trabajo para poder ser responsable y cumplir con todos los gastos que tengo mensualmente, y tengo fe y esperanza que así lo hará con todo lo que necesito y vaya necesitando.

Mateo 6:25-27 (NVI)

Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?

Las palabras de Jesús fueron claves y nos enseñan a que Dios tiene el control de nuestros recursos materiales (y de todo tipo de recursos), y que él proveerá todo, todo lo que necesitemos. Nada va a caer del cielo. Requiere esfuerzo y tiempo, pero tengamos la fe en que Dios respalda todo lo que hacemos y por consiguiente el también proveerá el trabajo, las oportunidades y a las personas necesarias en nuestro camino para que todo lo que necesitemos sea suplido.

Con mucho cariño,

 

Evelyn González

Guatemala