El poder del ayuno

Empecemos aclarando qué es el ayuno: El ayuno es la abstinencia de comida con propósitos espirituales. Es un sacrificio espiritual, es un tiempo de consagración y separación para buscar el rostro Dios, es presentar nuestros cuerpos en sacrificio vivo ante la presencia de Dios. Como dice la carta a los Romanos 12:1 “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios.”

Pero… ¿Qué es un Sacrificio vivo?

Es una forma de honrar a Dios, y se llama sacrificio vivo porque lo hacemos a través de nuestros cuerpos… Somos nosotros el sacrificio vivo, esto representa una búsqueda legítima para acercarnos a Dios. Podemos tener toda la seguridad que este tipo de sacrificio agrada el corazón de Dios. Si nos fijamos en la palabra (La Biblia) siempre se hacían sacrificio para honrar a Dios y el Señor siempre recibía de buen modo los sacrificios.

Es importante saber que el ayuno es una base fundamental en la vida del cristiano. Hoy en día quieren hacernos creer que el ayuno no es necesario y que solamente era parte del Antiguo Testamento, pero esto no es cierto; muestra de ello, es saber que Jesús ayunó por 40 días como está escrito en Mateo 4:2. Para sostener esto aún quiero añadir cuando los discípulos de Juan se le acercan a Jesús y le preguntan… ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, pero tus discípulos no ayunan? Y Jesús les dijo: ¿Acaso los acompañantes del novio pueden estar de luto mientras el novio está con ellos? Pero vendrán días cuando el novio les será quitado y entonces ayunarán. Mateo 9:14–17.

Queda claro que cuando Jesús dice AYUNARÁN habla en un tiempo futuro como un acto que tenemos que tener una constante relación con él a través del ayuno… Así que como podemos ver el ayuno no es parte del pasado; es y seguirá siendo parte de la vida del cristiano. Existen varios tipos de ayuno los cuales me gustaría explicarles.

Ayuno soberano: Este ayuno es iniciado por Dios y poniendo ese deseo en nuestro corazón. “Porque es Dios quien pone el querer como el hacer”. Filipenses 2:13. 

En este ayuno sabemos y sentimos el llamado profundo del Señor y su anhelo porque lo hagamos. Es tan poderoso experimentar su llamado que aún la fortaleza viene directa de él, es por eso que en este tipo de ayuno no batallamos con el sacrificio de la comida o cual sea que sea tu ayuno. (Redes sociales, ayuno de alimentos o líquidos).

Ayuno es a través de la Fe: Este lo iniciamos nosotros voluntariamente y lo hacemos por alguna razón específica, con propósitos espirituales. En este tipo de ayuno Dios alinea su propósito en nuestras vidas e interviene en el propósito por el cual estamos ayunando.

Hay muchas cosas en el espíritu que nunca van a cambiar hasta que ayunemos porque aún Cristo le dijo a sus apóstoles…. “Este género solo sale con ayuno y Oración”. Mateo 17:21.

Yo por experiencia propia puedo decirles que aunque a lo largo de mi caminar con el Señor he realizado varios ayunos, uno del más poderoso y que trasformó mi vida fue cuando hice solo para buscar su rostro.

NINGÚN SACRIFICIO A DIOS ES EN VANO

Dios comienza a confrontarte por eso es que cuando ayunamos todo a nuestro alrededor es afectado y todo comienza a salir a flote, esto incluye familias, finanzas, hogares, salud, negocios etc. Expone motivaciones, intenciones del corazón, expone al diablo, mientras más de nuestros problemas Dios se lleve, más te llenaras con su presencia. Es la evidencia de la muerte al YO. Porque el viejo hombre que está en nosotros está bajo sumisión ante la presencia de Dios.

En cada ayuno que hagamos Dios nos purifica y nos limpia el espíritu porque nuestro espíritu ha estado expuesto a contaminación de acuerdo a todo lo que nos rodea, pero en el ayuno Dios empieza a limpiarte… Todos tenemos algo que rendirle a Dios, todos tenemos cosas que dejar ir o soltar, entre más ayunamos más morimos pero alegrémonos que Dios es quien está creciendo más en nosotros, por eso el enemigo odia que ayunemos porque rompe toda cadena o atadura que pueda existir en nuestras vidas.

Hasta que no dejemos el Espíritu Santo trabaje en nuestras vidas, la carne nos seguirá dominando. Cuando estamos en un ayuno no existen puertas abiertas al enemigo y nos ayuda a abrir nuestros ojos espirituales y ver con claridad la voluntad del Señor en nuestras vidas.

Espero mi hermano(a) que en este devocional hayas podido darte cuenta cuan poderoso es el ayuno y la oración y decidas volverlo parte de tu vida y veraz de que la  bendición no solo es para ti, sino aún para tu familia y lo mejor aún, sirve para que puedas descubrir por ti mismo(a) cuan maravilloso es buscar el rostro de Dios y ser transformado por su amor.

Con mucho amor,

Leidi Dussan, Texas, U.S.

Octubre 2018

Bella por gracia