“Emmanuel”… Dios con nosotros

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La época de Navidad siempre ha sido mi época favorita desde mi infancia, recuerdo cada Navidad acostándome debajo del árbol de Navidad mirando los regalos y tratando de identificar el contenido, siempre nos preparábamos como familia para ir a la iglesia el 24 y yo deseaba usar mi vestido especial.

Creo que si tuviera que describir la Navidad en esa época diría que era de recibir regalos de tus seres queridos y compartir con tu familia. A medida que los años pasaron se convirtió en algo aún más superficial, concentrada en las amistades, en el vestuario que usaría y las reuniones que asistiría y por supuesto ir a la iglesia el 24, porque trataba de cumplir con lo que en aquel entonces era el requisito espiritual que me daba la licencia de continuar viviendo mi vida como la deseaba vivir.

Cuando me casé y tuve a mi hijo ésta época empezó a cambiar porque mi vida cambió para siempre cuando entré en una relación íntima y verdadera con Dios, aprendiendo a caminar con Jesús diariamente. Aquí empecé a aprender lo que realmente significaba ser una nueva creación en El, el acceso que tenía al corazón del Padre y la razón por la que fui creada. No solamente saberlo porque lo escuchaba en las predicas, pero estaba siendo transformada realmente por el Espíritu Santo y Su Palabra, no sólo sabía de su amor pero sentía su amor incondicional, pasé de ser una creyente que sabía de Jesús a ser hija amada de Dios que estaba empezando a vivir lo que era caminar en relación con El. Esto cambió todo lo demás.

 “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.” Efesios 2:10 (NVI)

Emmanuel… Dios en nosotros, esto es lo que Navidad significa ahora para mí y es lo que me gustaría compartir y alentarles en esta oportunidad.

En los últimos años Dios me ha invitado a estar más alerta y ser más intencional de lo que Él está diciendo y preparando para mí y mi familia estos últimos días del año durante la temporada navideña. Empezando el mes de Diciembre decido aún más tomar el tiempo para escuchar al Espíritu Santo, a Jesús y al Padre y dejar que me dé la visión y revelación que él desea para el próximo año, no sólo para mí sino para mi familia. El primer año recuerdo que le pedí una o dos palabras específicas que definirían lo que Él quería hacer en mi vida el año siguiente.

Los siguientes años han sido de simplemente escucharlo porque me di cuenta rápidamente que no hay límites o fórmula de como Dios desea manifestarse en nuestras vidas, que hay tanto de El que podemos experimentar en nuestras vidas que nos va tardar toda la eternidad en descubrirlo completamente.

Así que algunas veces me da versículos y pasajes específicos, con palabras específicas, algunas veces viene con una visión o revelación específica de lo que él quiere mostrarme acerca del próximo año y siempre confirmado con su palabra.

Este año que pasó fue una combinación de todo lo anterior, me mostró Isaías 54, pude ver  una imagen de la palabra “recompensas” y recibí revelación de lo que nos estaba llamando  a caminar como familia. Durante este año hemos vivido la realización de todo esto, cada vez que miraba su mano haciendo lo que me había mostrado volvía a leer Isaías 54, esto producía inmediatamente un corazón de agradecimiento y conmovido por su amor y fidelidad hacia nosotros.

Así que hoy les invito a entrar está época navideña llenas de expectativas, tomen el tiempo de descansar en Dios y escucharlo en medio de una época que demanda toda nuestra atención en todo lo demás, cuando en realidad tenemos a nuestra disposición el mejor regalo que podemos disfrutar, que es su presencia y amor sin igual!

“HE AQUI, LA VIRGEN CONCEBIRA Y DARA A LUZ UN HIJO, Y LE PONDRAN POR NOMBRE EMMANUEL”… que traducido significa: DIOS CON NOSOTROS. Mateo 1:23

Con mucho amor para las Bellas,

Lucy Cantrell

Colorado Springs

Diciembre 2016