Facebook tiene más lectores diarios que la biblia

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Recientemente estuve leyendo unas estadísticas sobre Facebook y sinceramente quede asombrada. Esta famosa red social tiene un aproximado de 1.000 millones de usuarios en todo el mundo y en ella, se suben 83 millones de fotos diarias. Entre los países con más usuarios se encuentran Estados Unidos en el primer lugar y México en el sexto. Pero por si esto fuera poco, también leí que entre el 70 y el 80% de los jóvenes latinoamericanos con edades comprendidas entre los 13 y 21 años son usuarios activos de Facebook.

Estos números me dejaron pensando por un buen rato, ¿Qué es lo que tiene Facebook que tanto gusta y atrae a las personas? Y creo que tiene que ver con nuestra necesidad de relacionarnos. Dios nos hizo seres relacionales con la capacidad de conectarnos con otras personas, familia, amigos, compañeros de trabajo etc. y así compartir la vida con ellos. Y las redes sociales son una excelente herramienta para mantenernos conectados, sobre todo si estamos lejos de esas personas que tanto queremos.

En mi caso puedo decirte que estas redes me han ayudado mucho desde que vivo lejos de mi familia, me permiten hablar con ellos y compartir fotos de momentos especiales que por la distancia no podemos vivir juntos. Sin embargo debo reconocer también que a veces he tenido algunos problemas con las redes porque me he dado cuenta que tengo la tendencia a pasar mucho tiempo en ellas, revisándolas varias veces al día para ver si hay alguna foto nueva o si alguien compartió algo de lo que está haciendo o pensando en ese momento. Y es que las redes sociales pueden volverse adictivas y consumir nuestro tiempo sin que nos demos cuenta. No sé si te ha pasado que estás con tus amigos o familia en un mismo lugar, pero cada uno está en su celular revisando sus redes, o también cualquier cosa que hacemos o que nos pasa durante del día, queremos inmediatamente “postearla” o compartirla en Facebook o en cualquier otra red. A mí me ha pasado, incluso cuando estoy con mi familia nos reímos porque si nos tomamos una foto mi papá siempre nos pregunta que si ya la subimos jajaja.

Pero más allá de eso, esa necesidad de relacionarnos nos fue dada por Dios precisamente para que tengamos una relación con Él. Como todas las relaciones, que necesitan tiempo para crearse, para crecer, desarrollarse y evolucionar, nuestra relación con Dios también necesita de ese tiempo.

Para poder relacionarnos con Él debemos conocerlo. Una de las formas de hacerlo es a través de su Palabra, ahí encontramos sus características, las cosas que le gustan y las que no, cómo es su carácter, lo que Él espera de nosotras y lo que Él tiene para nosotras, y también las instrucciones que nos dejó para saber cómo vivir aquí en la tierra y cómo tener éxito.

Su Palabra dice en Josué 1:8 “Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito”. En este pasaje Dios nos manda a meditar en su Palabra y meditar quiere decir pensar detenidamente en algo, con atención y cuidado. ¿Crees que es posible meditar en algo sin dedicarle tiempo? Yo no lo creo, además el pasaje lo confirma cuando dice “de día y de noche”. Dios está siendo bien claro al decirnos que meditemos en su Palabra y que le dediquemos tiempo a esto, es decir, nos está diciendo que debemos pasar tiempo con Él, conociéndolo a través de la Biblia.

En este momento debes estar pensando: ¿Y todo esto qué tiene que ver con Facebook y las redes sociales? Pues bien, he aquí la razón de este artículo: ¿Cuánto tiempo estás dedicándole a meditar en la Palabra de Dios en contraste con cuánto tiempo le estás dedicando a las redes sociales? ¿Acaso eres de esas personas que lo primero que hacen en las mañanas es revisar su “face” para ver cuantos likes tienen? Y que lo último que hacen al acostarse es revisar si tienen algún nuevo seguidor o alguna solicitud de amistad?

No se trata de juzgarte, se trata de que reflexionemos sobre esto y hagamos un balance de nuestro tiempo. Tampoco estoy diciendo que el Facebook o las redes sociales sean malas, al contrario pueden ser herramientas muy útiles si sabemos usarlas.

Dios fue muy claro al darnos la clave del éxito: recitar siempre su Palabra y meditar en ella de día y de noche. Creo que ahí está la respuesta a cómo Él quiere que invirtamos nuestro tiempo. ¿En qué lo estas invirtiendo tú?

Oro para que esta semana Dios nos de sabiduría para invertir nuestro tiempo en las cosas más importantes y duraderas y que nos ayude a meditar en su palabra y poner en práctica lo aprendido.

Con cariño,

Fabiola Colmenarez, Venezuela