La gratitud nos da sentido

colosenses 4

Como seres humanos, muchas veces nos comparamos con las demás personas.  Que tienen otros, que nosotras no tenemos, que han logrado y nosotras no hemos logrado, que características físicas o intelectuales tienen y nosotros no tenemos, la familia que tienen y nosotros no, inclusive los problemas que tenemos y otros no tienen.  Pensamos que la vida de otras personas es perfecta en comparación a la nuestra.

Hay muchas cosas que siempre vamos a comparar. Siempre que mires a tu alrededor vas a encontrar a alguien con mejores posibilidades, logros ó éxitos,  pero debemos comprender que todos somos diferentes. Debemos aprender a no ver lo que tienen los demás, en vez de eso ver lo que tenemos la dicha de poseer. He escuchado que algo que nos ayuda a ser felices es el no compararnos a nadie, ya que todas somos diferentes.

Podemos comparar lo que muchos tienen, pero estoy segura que nosotras tenemos mucho más de lo que tienen millones de personas alrededor del mundo. Una de las mejores maneras de poder cambiar esta actitud es siendo agradecidas. El agradecimiento debe formar parte de nuestra vida diaria.

Cuando pienses que tienes poco, sólo mira a tu alrededor, mírate a ti misma, y te aseguro que habrán muchas cosas que agradecer. Por ejemplo, el  aire para respirar, vivir bajo un techo, tener trabajo, poder estudiar, tener el apoyo de tu papá, mamá ó ambos. Tener la dicha de poder ver,  de poder hablar, de tener libertad y no vivir bajo la opresión de alguien, entre otras cosas. Te aseguro que hay más de 10 cosas por las que puedes estar agradecida, inclusive muchas más.

El agradecimiento debe ser algo que practiquemos día a día. Esto te permitirá vivir más feliz y tener una actitud más positiva ante las cosas que suceden a tu alrededor.

 “Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque ésta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”. 1 Tesalonicenses 5:16-18 (NVI).

Demos gracias a Dios por la vida que tenemos,  por la vida que nos sigue permitiendo tener, por el trabajo o la provisión que da a nuestras casas,  por las respuestas a las oraciones que se han cumplido y también por las que no se han cumplido.

 “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él”. Colosenses 3:17 (NVI)

Inclusive debemos dar gracias por las dificultades que hemos tenido, podemos estar teniendo o vayamos a tener  (Dios tiene un propósito para cada uno de esos problemas).

 “Por nada estés afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. Filipenses 4:6 (NVI)  

 “Dedíquense a la oración; perseveren en ella con agradecimiento”. Colosenses 4:2  (NVI)

Los versículos anteriores nos enseñan que no debemos preocuparnos de lo malo que pueda estar sucediendo a nuestro alrededor, más bien ocuparnos orando a Dios y siendo agradecidas con todo lo que tenemos, y con lo que Él ha hecho y hará en nuestras vidas.

El ser agradecidas; también traerá paz a nuestros corazones, nos dará la actitud y la motivación para seguir adelante no importando la situación buena o mala que podamos estar atravesando.

Las siguientes frases también las he leído o escuchado y tienen un mensaje muy positivo que me ha inspirado.

«No es que las personas felices sean agradecidas, son las personas agradecidas las que son felices»

«La gratitud da sentido a nuestro pasado, trae paz al presente, y da una esperanza para un mejor mañana»

Siempre al despertarte o antes de dormir, reflexiona en todas las bendiciones que tienes en este momento, lo que Dios ha permitido que pase en tu vida, y dale gracias  aunque aún no mires tu situación cómo quisieras que fuera. Un corazón agradecido permitirá que vivas una vida más tranquila y feliz, y puedas seguir luchando por lo que deseas y esperas que suceda en tu vida.

Con cariño,

Evelyn González

Guatemala

Marzo 2016