Llenando vacíos con lo equivocado

“Saldrás de esta, no será sin dolor, no será de un día para otro. Pero Dios usará este problema para bien, mientras tanto, mantén la calma y no hagas ninguna tontería, no te desesperes, con la ayuda de Dios…saldrás de esta”.

-Max Lucado-

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Hace más de un año que inicié una relación con un hombre que físicamente me atraía, que me emocionaba cada vez que llamaba o leía un mensaje pero también hace más de un año que ciertas cosas me empezaron a importar menos…Dios fue una de ellas. Mis domingos (o cualquier otro día) eran más importantes si estaba con él pero no con Dios, mi deseo por buscarle y servirle disminuyeron y esto a causa de que me interesaba pasar más tiempo con él. El tiempo con él se volvía una nada cuando estábamos juntos y en eso se empezó a convertir mi relación con Dios…nada.

Dios es experto en dejarnos hacer lo que nosotros queramos pues nos ha dado la habilidad de distinguir entre lo bueno y lo malo. “Se me permite hacer cualquier cosa” pero no todo les conviene. 1ª Corintios 6:12. NTV. Lo triste del caso es que muchas veces decidimos revolcarnos en el lodo con el traje más lindo, el maquillaje perfecto y el peinado asombroso, están embarrados de suciedad por más que nos sacudamos se nos hace difícil quitarle esas manchas. ¡Qué exagerada -pensarás- pero como lo he vivido, lo sé y comprendo lo difícil que es.

El tiempo con esta persona para mí era lo más importante, era quien llenaba el vacío que yo sentía… ¿me leíste bien verdad, dije “el vacío”? Increíblemente darme cuenta que esa persona llenaba ese vacío fue cuando la relación terminó, él se había convertido en un mal necesario en mi vida. ¡Qué terrible…un mal necesario! Desde que salíamos como amigos me di cuenta de cosas que no quería que me pasaran a mí como su pareja, gritos hacia su mamá, serían gritos hacia mí, reaccionar con violencia, sería violencia para mí, no buscar a Dios ni amarlo con acciones más que con palabras que con facilidad se iban con el viento, sería no amarme a mí. ¿Has leído o escuchado que “el  hombre que ama a Dios sabe amar a una mujer”? ¡Es cierto! Donde esté tu tesoro, allí estarán también los deseos de tu corazón. Mateo 6:21. NTV. Ahora tómate un minuto y contéstate únicamente a ti las siguientes preguntas: ¿en dónde está tu tesoro?, ¿en dónde está tu corazón?, ¿en quién descansas cuando se trata de tomar una decisión?, ¿en dónde está tu confianza? Por mucho tiempo mi tesoro…mi corazón lo puse en las manos equivocadas, creyendo que sabía más que los demás y que había elegido mucho mejor que Dios…es decir que sabía quién me convenía y que Él estaba equivocado.

Ahora bien… ¡despierta! A mí me tocó que hacerlo hace un par de meses atrás, oraba por el hombre equivocado, lloraba por el hombre equivocado, anhelaba estar con el hombre equivocado…y nuevamente ¿leíste bien… “el hombre equivocado”? Sabía perfectamente que él no era para mí desde que le dije que sí, es más desde que salíamos como amigos ¡él no era para mí!

Yo he sido escogida por Dios desde mucho antes de que fuera concebida, Él es quien escribe la historia de mi vida y es quien permite que yo en esta oportunidad te diga lo que Él ha intentado de muchas maneras decirte que aunque hoy diga “NO”, ese no tiene un propósito, tiene una razón de ser y verás su propósito si dejas que sea Él quien escriba tu historia, permitiéndole que entren los personajes correctos a tu vida y sacando los que no te convienen.

Dios es el escultor y yo la obra maestra y en estos meses de cinceladas duras y necesarias he comprendido que mi vida depende de Él, que mi centro es Él y todo va de acuerdo a su plan. Soltar ese mal innecesario me permitió darme cuenta que mi necesidad es tenerlo a Él en primer lugar, su palabra dice: Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten. Mateo 6:33. NTV y recuerda que sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida. Proverbios 4:23. NTV.

Si ya reconociste que estás con la persona equivocada, y que hay cosas que están afectando tu relación con Dios es momento de terminar con ello y regresar a tu primer amor. Como consejo busca a las personas más allegadas a ti, tu familia y amigos, ellos son los que te van a abrazar cuando lo necesites y sientas que estás sola, cuando sientas que te duele el corazón, y de verdad llora eso embellecerá tu corazón y vas a sentirte como nueva, después de llorar siempre se limpia nuestra alma y vemos las cosas de diferente manera. Sé paciente que lo que Dios tiene para ti va a llegar en su tiempo y en su perfecto momento, mientras eso sucede deléitate en el Señor, búscale con todo tu corazón, pídele que te enamore con los detalles que te gustan…y él que es Dios buscará sorprenderte.

Un abrazo al corazón,

Silvia Rodríguez

-Guatemala-

Pd. Vuelve a leer la frase con la que inicié…recuerda ¡saldrás de esta!