Lo primero es lo primero

Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Deuteronomio 6:5 (RVR1960)

No importa la cultura, raza, idioma, tamaño, color o nivel socioeconómico, este mandamiento es para todos. La temporada en que te encuentras tampoco define si puedes o no seguir este mandamiento; también incluyó el estatus relacional con la persona amada, familiares y amigos.

¿A dónde quiero llegar con todo esto?… no es opción amar a Dios en segundo lugar y anteponer a otros, trabajo o cualquier otra cosa.

Pensemos… ¿En qué situación me encuentro en este momento para no amar a Dios en primer lugar? Pueden salir varias situaciones. Talvez el primer lugar es mi novio o esposo, novia o esposa, mis padres, mis hijos, mi mejor amigo o amiga, mi exitoso o no tan exitoso trabajo, mi ministerio, mi iglesia, el deporte, el gimnasio, la música, mis libros, mi talento y muchas otras cosas mas que podria enumerar… Dejemos volar a nuestra mente, traigamos a la mesa con honestidad que es lo está obstruyendo darle el primer lugar a nuestro Padre celestial.

Como podemos ver, este no es solamente un deseo de Dios sino más bien un mandamiento para todos. No pensemos en Dios como un capataz que nos está mandando hacer que lo amemos y ordenando… Como lo hizo el siervo con un talento cuando le dijo en Mateo 25:24: ¨Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste…¨. Este siervo definitivamente no conocía a su Señor, más bien se presentó delante de él con crítica, ¿cuántas veces hemos estado en ese lugar de crítica en la presencia de Dios? Creo que nos ha pasado a todos.

Dios nos pide que lo amemos por sobre todas las cosas, porque es nuestro Padre, nuestro Creador y nuestro Sustentador. Cuando le amamos primero, vamos a buscarlo y a querer más de Él, vamos a orar y leer la biblia todos los días y este deseo se va incrementar y nos volvemos como un árbol robusto cuando buscamos a Dios y le damos el primer lugar en todo como lo habla Salmo 1. Cuando lo ponemos en primer lugar, le buscaremos en la mañana, tarde y noche. El día se vuelve corto porque permanecemos en Él constantemente y veremos ¨nuestros graneros y jardines¨ prosperar y florecer. Por decirlo así nuestra vida, nuestra familia, relaciones con otros, trabajo y todo toma sentido y comienza a ser bendecido. No me lo estoy inventando, la biblia es clara cuando dice:

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33 (RVR1960)

Si tú de mañana buscares a Dios, Y rogares al Todopoderoso; Si fueres limpio y recto, ciertamente luego se despertará por ti, y hará próspera la morada de tu justicia. Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande. Job 8:5-7 (RVR1960)

No esperemos más para recibir TODO lo que Dios tiene para nosotros, dejemos de llevar el mismo ritmo de vida, tratando de ¨halar la carreta¨ por sí solo, como dicen en mi país.

Regresemos a nuestro Dios, a nuestro primer amor y démosle el primer lugar, no a medias, demosle todo, todo lo que Él pide. Incrementa tus tiempos de oración, tiempos de adoración y tus tiempos de lectura en la Palabra de Dios y verás tus graneros y tus jardines prosperar como nunca antes lo habías visto. Seamos rápidos para obedecer, no nos ocupemos más y le restemos tiempo a nuestra relación con Dios. Volvámonos disponibles para El en vez de disponibles a todo lo demás.

Vuelvan a su fortaleza, cautivos de la esperanza, pues hoy mismo les hago saber que les devolveré el doble. Zacarías 9:12 (NVI)

Con mucho amor y fortaleza,

Marina Behel, Colorado

Bella por gracia

Abril 2019