Mi vida es mejor cuando adoro

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“Pero se acerca la hora, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad,  porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad” (Juan 4:23-24). La adoración es una acción que va de adentro hacia afuera, es decir tiene dos cualidades que debemos tener al adorar y es que debemos hacerlo en espíritu y en verdad. En lo personal he descubierto que mi adoración hacia Dios no tiene nada que ver como mi postura física, sino que requiere de una entrega total a mi Señor y Creador en todo lo que hago.

La adoración es levantarnos cada mañana y poder darle gracias a Dios por un día más que nos da la vida para poder amarle y darle lo mejor de nosotros mismos. No es el simple hecho de levantar nuestras manos y poder cantarle y exaltarle el día que vamos a le iglesia, sino que es entregarle lo mejor de nosotros todos los días, sin importar si nos ocurren cosas malas o buenas. Adorarle significa confiar en Él, entregarle nuestro corazón, nuestro tiempo, todo lo que somos, es sacrificar lo mejor de nosotros para dárselo a Él.

Al estar en un estado de adoración constante nos permite escuchar la voz de Dios, ya sea por medio de su Palabra, por medio de alguna canción o simplemente poder escucharlo cuando todo está en total silencio. Experimentar ese sentir que hace que todos tus sentidos sientan un sinfín de emociones, es increíble y  nos permite contagiar a otros del amor de Dios.

Tu tarea y la mía es poder enseñar a otros que Dios está en todo momento, en todo lugar, en toda circunstancia y que sus brazos siempre están abiertos para llenarnos de su amor ilimitado hacia nosotros, que sin importar cuan buenos o malos seamos, él nos ama más de lo que nosotros podamos llegarle amar.

En lo personal  he descubierto que mi vida es mejor cuando adoro a Dios en todo lo que hago, no sé qué sería de mi vida sin experimentar ese estado de adoración cuando solo estoy yo y mi Padre Celestial, que por su gracia fui llamada para ser su hija, no encuentro razón más grande por estar agradecida, porque todos los días me ha hecho sentir su amor incondicional. Él no busca que nuestra adoración sea expuesta a diario frente a miles de personas, sino que él ve lo más profundo del corazón. Para vivir en este estado de adoración contante, muchas veces requiere que deje a un lado mi agenda para buscar la agenda de Dios, es entregarle mi tiempo, mi corazón, mis anhelos, mis sueños, mi todo. Y aunque muchas veces me cueste aceptar su respuesta, siempre llego a la conclusión que sus planes son mejores que los míos y que sin adorar a Dios por un día puede convertirse en el peor vacío de mi vida. Te invito buscar una adoración constante y autentica y te sorprenderás de las cosas grandes y maravillosas que Dios puede hacer con tu vida.

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”
Juan 4:23 

Si tienes dudas sobre la adoración escríbenos a [email protected]

Con cariño,

Astrid Rosales (Guatemala)