¿Mujer invencible?

¿No está mal no estar siempre bien, con una sonrisa implacable y actuando como que si somos invencibles y las  mujeres de acero?

Creo que hemos entendido muy mal el concepto de fortaleza y de ser una luchadora, mujer exitosa.  Muchas veces nos sentimos un tanto aturdidas por el mundo que va a nuestro alrededor, y comenzamos a levantar muros que no nos permiten avanzar en nuestra vida plena  en completa paz y libertad, siendo autenticas.

Nos permitimos el “estar bien” todo el tiempo manteniendo el control, ya sea nuestro estado de ánimo, nuestra sonrisa  con la que escondemos miles de pensamientos, físicamente  o  el ir aguantando y guardando cosas  en nuestro corazón de las que podríamos y nos conviene liberarnos, no te digo que debemos de convertirnos en “drama queens” de la vida y andar por ahí sintiendo todo lo que se nos aparezca, pero sí, que Dios nos ha creado como seres hermosos y vulnerables, si, vulnerables.

Muchas veces, se me olvida que Dios nos creó para ser totalmente dependientes de Él, es decir el poner nuestra completa confianza en El y olvidarnos de las miles de cosas que podrían ayudarnos a “estar bien” por el momento pero saber en lo profundo de nosotras que no es así.

Te lo cuento porque me pasa seguido, pero Dios me ha estado guiando por un largo pero lindo camino para ir identificando mis muros , por ejemplo, mi forma de tratar de “mantener todo bajo control”, “estar siempre bien” y “fuerte”, es cerrando las puertas de mi corazón, si, cierro temporalmente toda posibilidad de que alguna persona pueda entrar, no hablo con nuevas personas y me encierro en que la vida es mejor así, es más fácil y por lo tanto, más conveniente. Definitivamente es una actitud que me hace sentir mejor por el momento, pero al tiempo… tengo esa necesidad nuevamente de ser vulnerable de poder sentir con libertad y dejarme amar por Dios y los que me rodean, y nuevamente, me encuentro rendida a Dios, quien más que nadie, quiere revelarnos esos muros y ayudarnos a luchar contra ellos, ya que si no nos atrevemos y nos quedamos inmóviles, muy cómodas, nunca saldremos a ese mas allá que nuestro corazón realmente anhela. Se requiere de valentía para avanzar.

“Él trae la paz a tus fronteras y te sacia con lo mejor del trigo.” Salmo 147:14 (NVI)

No tengas miedo de enfrentarte a esos muros, hay muchos tipos de formas y maneras en las que podemos identificarlos, pero es importante trabajar en ellos para poder empezar a ser nosotras mismas con libertad, que al final, es lo más bello y atractivo que puede haber en esta tierra, pues es la esencia que nuestro creador nos dio, pero por tratar de hacer las cosas a nuestra manera, empezamos a distorsionar esas verdades y personalidades tan especiales que hay en cada una de nosotras.

Te invito a hacer esta oración conmigo: “Padre, por favor quita estos muros de inseguridad en mi vida, tú los conoces más que yo, ayúdame a identificarlos y a  trabajar en ellos, y cuando me sienta tentada a acudir a ellos, pueda sentirme en completa libertad de correr hacia ti y ser vulnerable en tu presencia, ser confrontada,  y empezar a enfrentar la vida de otra manera.”

“Examíname oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino y guíame por el camino eterno.” Salmo 139: 23-24 (NVI)

Él es mi Dios amoroso, mi amparo, mi más alto escondite, mi libertador, mi escudo, en quien me refugio, El es quien pone los pueblos a mis pies.” Salmo 144: 2 (NVI)

Con cariño,

Sarah Perdomo, Guatemala