Mujeres guerreras

Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito. Romanos 8:28

Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11

Cuando dedicamos el primer lugar a Dios, lo buscamos en sinceridad con un corazón puro y oramos presentado nuestras peticiones, sembrando el bien, esperando por esa cosecha tenga bendición, esa es la ley del menor esfuerzo. Dios se encarga de lo imposible.

Es tiempo de comunión con Dios donde vivamos creyendo, visualizando esos milagros, caminando, haciendo las cosas por fe. Todas las demás cosas vendrán por añadidura. Durante este período de oración es bueno hacer ayuno, buscar estar en santidad, alejar todo lo que distrae y dedicar ese espacio para hablar directamente con el Padre Celestial, donde nuestra relación, identidad se fortalece cada día más como hijas e hijos de Dios; se revelarán  sus planes conforme lo buscamos y da ánimo a alcanzar sus bendiciones.

¡Algo sobrenatural es alimentar nuestra fe, ¡Dios siempre está pendiente de nosotros, es un padre tan amoroso! Por tanto, les digo todo lo que pidan en oración, crean que lo recibirán y se les concederá.  Marcos 11:24

Somos imperfectas amadas por un Padre Celestial y Él es perfecto sin mancha.  “Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”. Santiago 5:15-16

Revestidas de amor sincero podemos encontrar la gracia de Dios  elevando todo cántico, alabanza a nuestro Padre Celestial, dándole la honra con nuestras acciones, siendo luz al caminar. ¡Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino! (Salmos 119:105).

No demos lugar al enemigo, pasemos de largo toda ofensa y perdonemos los unos a los otros para que Dios perdone nuestras ofensas. ¡Dios quiere que confesemos nuestros pecados y lo busquemos en santidad!

En un segundo, Dios puede hacer justicia a sus hijos e hijas; es importante tener fe, creer y vivir confiadas que Dios está aquí todo el tiempo. Lo podemos sentir, sin haberlo visto; Él es real y sus promesas son ya hechas reales y debemos esperar porque todo es perfecto a su tiempo.

¡Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones!  (Marcos 11:17) Somos templo del Espíritu Santo, debemos cuidar de nosotros, los pensamientos, alimentación, cuerpo, espíritu y alma. Ejercitarlo diariamente, nutrirlo con la palabra de Dios, refrescarlo con la alabanza y dedicar la adoración a Dios, al caminar con fe, ser luz en donde quiera que vamos, que hable de su verdad.

Dios nos regala de su amor, salvación, vida eterna, cuando lo aceptamos en nuestro corazón. Somos guerreras hijas de Dios. ¡Nada nos puede separar del amor de Dios! Romanos 8:39

Somos mujeres pero esto no significa que somos débiles, al contrario, debemos levantarnos de donde estamos y ponernos nuestra armadura de guerreras en Jesús, porque esta batalla apenas está comenzando y la victoria ya es nuestra. Actúa con fe e invierte tu tiempo en oración y búsqueda de Jesús, porque lo mejor está por venir para los que perseveremos y resistamos. No estamos solas, El pelea por nosotras. ¡Nos cuida como la niña de sus ojos!

Con mucho amor,       

Sharon García

Guatemala

Agosto 2018