Nuestra mente y nuestra boca

Como los pensamientos positivos pueden tornarse en negativos en un segundo y arruinar nuestras vidas y la de los que nos rodean, Jesús dijo en Mateo 9:4 Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?…

Los pensamientos negativos roban nuestro gozo y trae serias consecuencias, cuando somos negativos nadie quiere estar cerca de nosotros, porque sencillamente todo nos molesta o nos irrita, y eso no nos permite ver las bendiciones de Dios que nos regala día a día.

El mundo está invadido de negativismo y crítica constante, solo pon atención a tus redes sociales y siempre encontrarás comentarios negativos. Crítica, murmullo, comentarios hirientes, burlas, palabras ofensivas, etc., etc., etc., la lista es muy grande que me tomaría todo este tema describiendo una a una.

Somos la sal de este mundo. Como nos dice la palabra de Dios en Mateo 5:13-15 encontramos que: El Señor nos llama, sal de esta tierra, luz del mundo como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse. Donde ilumina a todos los que están en la casa.

¿Alguna vez has cocinado o comido algo que no tenga sal?… la verdad en lo personal no me gusta, porque no tiene sabor a nada. La sal da el sabor, el sazón, ese sabor rico que siente nuestro paladar al momento de degustar un platillo.

En este mundo lleno de amargura, depresión, y negativismo.  Todo esto lo único que hace es destruir la felicidad de otros con palabras hirientes o comentarios fuera de lugar. No te dejes llevar por comentarios negativos y no seas parte de esas conversaciones de crítica y murmullo hacia tu prójimo… Eres sal, eres luz, ayuda a cambiar este mundo con tu forma de pensar, de hablar y tu forma de ver la vida, y ver cada una de las bendiciones que Dios nos da todos los días. No trates de cambiar el mundo, más trata de cambiar a ti mismo y tu forma de pensar y veras el alcance que llegaras a tener.

Deja que tus buenas acciones brillen a la vista de todos, para que todos alaben a su Padre celestial. (Mateo 5:16). No contamines tu corazón, porque el Señor lo conoce, Él sabe lo que hay allí en ti, él conoce tus pensamientos y lo que vas a hablar mucho antes que abras tu boca. Así que; escoge tus pensamientos, no te dejes llevar por la negatividad, no quieras encajar en este mundo tratando de ser como los demás, así serás aceptado. Estamos en este mundo pero no pertenecemos a El.

Nuestra boca tiene poder, tanto para lo bueno como para lo malo, y algún día daremos cuenta ante Dios nuestro Padre de cada una de nuestras palabras y pensamientos… “Yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de cualquier palabra inútil que hayan pronunciado. Pues por tus propias palabras serás juzgado, y declarado inocente o culpable.” (Mateo 12: 36-37).

La forma de cambiar los pensamientos que no son agradables a Dios, ni edificantes a nuestro prójimo, es leyendo la Biblia y estando más cerca de Dios. Si tienes pensamientos que no son buenos, recházalos en oración y entrégale todo al Padre. El no te dejará luchar solo y te dará las fuerzas para pensar y hablar como un hijo o hija de Dios. No te des por vencido, cada día nos acercamos más a ser como Jesús cuando seguimos sus mandamientos.

Trata de llevar un día a la vez, si hoy fallaste, levántate en el nombre de Jesús y recuerda que mañana será un nuevo día para un nuevo comienzo.

Con mucho amor,

Agueda Borrasca

Buffalo, NY 

Bella por gracia

Noviembre 2018