¿Quién es el Aarón y Hur en tu vida?

Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.  También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.  

Eclesiastés 4: 9-12 (RV1960)


Estudiando el libro de Éxodo y al conocer más sobre la vida de Moisés, quedo maravillada de como Dios se presentaba para hablar con él y como Moisés ponía excusas para no hacer lo que Dios decía, ya sea por miedo, falta de confianza, por el que dirán o que pensarán los demás, en este caso el Faraón y los israelitas.

Puedo sentirme bastante identificada con el pueblo de Israel y Moisés, especialmente cuando Dios me manda hacer algo por fe,  y tener dudas en mi corazón y muchas excusas para no hacerlo.

Hoy quiero enfocarme en Éxodo 17: 8-16: la guerra con Amalec.

Los amalecitas eran los enemigos del pueblo de Israel. Ellos decidieron ir en busca de Israel para pelear. Durante esta guerra, Moisés subió a un cerro  con Aarón y Hur. Los versículos 11 y 12 dicen: Mientras Moisés mantenía la mano en alto, los israelitas vencían; pero cuando bajaba la mano, vencía Amalec. Pero a Moisés se le cansaban las manos, así que tomaron una piedra y se la pusieron debajo, para que pudiera sentarse, mientras que Aarón y Hur le sostenían las manos, el uno del lado izquierdo y el otro del derecho. Así puedo mantener firmes sus manos, hasta que se puso el sol… Y Fue así como los Israelitas vencieron a los amalecitas porque Moisés tuvo ayuda para que le sostuvieran sus manos.

Todos necesitamos un Aarón y Hur en nuestras vidas, algún miembro de nuestra familia, amigos para que en momentos difíciles podamos encontrar ayuda, apoyo, empatía y amor. Te motivo a que identifiques quienes son esas personas, para no pelear tus batallas sola, y que así mismo tú puedas ser un Aarón y Hur en la vida de alguien más.

Nunca te aísles, busca una comunidad, una iglesia para aprender más de Jesús y así conocer de su perfecto amor que te ayudará a saber quién realmente eres en Dios.

Con Cariño

Ana Lucia Camp – Atlanta

Marzo 2019