Quiero ser agradecida

Estas últimas semanas han sido un poco más difíciles que las anteriores, mi hija está por cumplir dos años y es hora de dejar el chupón (mamón, pepe). Para ella no tiene sentido todo esto, pero para el doctor y nosotros sí.

Han sido noches sin dormir, ella se levanta a media noche, a las 2, 3, 4 o 5 de la mañana, preguntando por su chupón. Decidimos con mi esposo ser constantes en ya no dárselo y cada vez que podemos le explicamos la razón de decirle adiós al chupón.

Durante el día ella pregunta en donde está su chupón, trato de persuadirla jugando, leyendo y haciendo distintas actividades con ella pero al final del día esto no es suficiente, porque lo único que ella quiere es su chupón, vamos en el carro y ella puede gritar a unos 120 decibeles que es igual a estar presente en un concierto de heavy metal, simplemente porque quiere su chupón. Suena un poco fatalista mi historia, o pude sonar de lo más normal y que soy una mama exagerada, pero en mi cabeza todo esto está ocurriendo en estos momentos.

Esta semana estaba terminando de leer el libro de Filipenses y leyendo el último capítulo, un verso me llamo mucho la atención:

“No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho”. (Filipenses 4:6 NTV).

Sentí que esta fase con mi hija es una situación que nos ocurre a todos diariamente. Mi hija pone sus ojos en el chupón que ya no tiene y olvida todo lo demás que está a su alrededor, que es el amor de sus padres, sus juguetes, su comida, su ropa limpia, etc.. Pero ella apenas tiene dos años y está aprendiendo en todo sentido.

Por otro lado a mí me pasa esto también, pierdo el enfoque de mi vista y pongo más atención a las cosas que no tengo en vez de ser agradecida por lo que tengo en frente de mi todos los días, soy una hija malagradecida y me preocupan cosas que no tienen valor, cosas que tuve, me detengo a veces en memorias y me estanco en ellas sin ver frente a mí el hermoso presente que tengo ante mis ojos, me vuelvo materialista y todo esto viene a ocupar el espacio que le pertenece a Dios en mi corazón.

Vuelvo al verso de Filipenses 4:6 y Dios claramente nos dice que no nos preocupemos por NADA, que en todo caso oremos y demos GRACIAS por TODO…. Es difícil no preocuparse y más cuando tenemos problemas que sacuden nuestra zona de confort y nos mueven del estado en que nos encontramos.

Frases-39

Los problemas, dificultades y tormentas solo se pueden afrontar con un corazón agradecido. Ser agradecidos pone una sonrisa en nuestro rostro, porque aunque la situación sea la misma, nuestra perspectiva en Dios no es igual.  Cualquier situación por dura que sea y que estemos atravesando no durará para siempre, he aprendido que después del agradecimiento viene el milagro, así que si no hemos sido agradecidos, es hora de usar nuestras rodillas y acercarnos a Él en agradecimiento.

Ser agradecido es nada más que un acto de obediencia y eso Dios lo premia.

Así que el próximo paso es que, el día de hoy hagamos una lista de todo lo que Dios nos ha dado, y agradecer a Dios por lo que él ha hecho por nosotros. Mi lista empieza con la Salvación que Dios nos regaló, por el sacrificio de la cruz y la vida eterna después de esta vida terrenal, porque tengo una hija hiperactiva, inteligente y sana, por mi esposo que me ama y me tiene mucha paciencia, por la comida porque me gusta comer…..

Te reto hacer tu lista de agradecimientos, no solo hoy sino siempre.

Con mucho cariño,

Marina Behel, Fort Lewis, Wa