Siempre estaré contigo

No importa donde estés, a donde vayas, o a qué te enfrentes, YO siempre estaré contigo… Si estás triste o estas alegre, allí estaréFrases-28 para acompañarte, si estás en victoria o estás en derrota, YO no te dejaré, si tienes abundancia o estás pasando necesidad, YO nunca me apartaré de tu lado, no importa lo que hagas no voy a rechazarte, quiero que no olvides esto: YO estaré contigo siempre.

Hoy; en algún lugar del planeta estás tú, leyendo éstas palabras, no te conozco y quizá nunca lo haga, pero tengo un mensaje para ti. ¡NO ESTAS SOLA! ¡Nunca lo has estado y nunca lo estarás!

Quizás ya hayas escuchado ésta historia pero hay mucho que aprender de ella… es la historia de dos mujeres, una se llamaba Rut y la otra Noemí, y se encuentra en la Biblia en el libro que precisamente se llama como una de ellas: “Rut”.

Noemí era una mujer judía, su nombre significa Dulzura, ella se casó con un hombre llamado Elimelec y con el cual tuvo dos hijos, uno se llamaba Mahlón y el otro Quelión. En el lugar donde vivían hubo gran hambruna y ellos decidieron irse a otro país, fue así como llegaron a la región de Moab donde murió Elimelec el esposo de Noemí.

Tiempo después los hijos de Noemí se casaron con dos mujeres de origen moabita, una se llamaba Orfa y la otra se llamaba Rut. Diez años después murieron también los hijos de Nohemí, por lo que Noemí decidió regresar a su país y dispuso que sus nueras que quedaron viudas también regresaran cada una a casa de sus padres.

Cuando Noemí se despidió de sus nueras ellas empezaron a llorar y no querían dejarla porque la amaban, entonces Noemí les dijo que volvieran a la casa de sus padres y que iniciaran nuevas vidas porque ella no podía ofrecerles nada y quería que fueran felices de nuevo. Entonces Orfa se despidió de su suegra y se fue, pero Rut no quiso dejarla sola, entonces decidió renunciar a la oportunidad de regresar a vivir cómodamente con sus padres y tener la oportunidad de rehacer su vida, quizás volverse a casar y tener de nuevo una familia.

Ella renunció a sus derechos, por amor a su suegra, fue entonces cuando le dijo: -¡No insistas en que te abandone o en que me separe de ti! Porque iré adonde tú vayas, y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Moriré donde tú mueras, y allí seré sepultada. ¡Que me castigue el Señor con toda su severidad si me separa de ti algo que no sea la muerte! Rut 1: 16-17 .

Entonces ambas mujeres regresaron a Belén de Judá, una ciudad de Israel. Al llegar, la gente reconoció a Nohemí y la llamaban por su nombre, pero ella les decía que ya no la llamaran Noemí (Dulzura) sino que la llamaran Mara (Amargura) porque había perdido todo lo que tenía, su esposo, sus dos hijos, a una de sus nueras, sus posesiones y su familia. Noemí estaba tan triste por todo lo que les había sucedido, su vida estaba arruinada, y ya nada tenía sentido… estaban solas.

Rut era una mujer muy trabajadora, al llegar buscó trabajo en un campo de trigo, pidió permiso para espigar el trigo que los criados dejaban y no paró ni un solo instante para descansar ni tomar agua, con tal de llevar lo necesario para que su suegra pudiera vivir y alimentarse.  El dueño del campo se llamaba Booz, la vio y le preguntó a uno de sus empleados quién era aquella mujer, el criado le contó que era la nuera de Noemí y por todo lo que habían pasado, por lo que Booz quedó sorprendido y la dejó trabajar en su campo todo el tiempo de la cosecha.

Él era pariente lejano de Noemí, y al ver que Rut trataba a su suegra con tanto amor y que era tan trabajadora se enamoró de ella, y con el tiempo se casaron y tuvieron un hijo llamado Obed, el cual fue el abuelito del Rey David.

Como vez en esta historia, Rut cuyo nombre significa “Amiga” fue una mujer diligente, fiel, amable, humilde, leal y paciente con su suegra, a pesar de no tener ninguna responsabilidad para con ella luego de la muerte de su esposo, ella decidió no dejarla sin importar el precio. Dios bendijo a Rut por su lealtad y restauró a ésta familia de manera asombrosa. Sin dudar puedo decir que Rut fue una mujer muy especial.

Pero existe alguien superior a Rut, y es Jesucristo, el Hijo de Dios, Él no sólo dejó a su padre y renunció voluntariamente a todo lo que tenía  por venir a la tierra y morir para pagar por nuestros pecados, Él hizo el mayor y mejor sacrificio para que nosotros tuviéramos salvación y vida eterna, entregó su vida a cambio de la nuestra, sin que nosotros lo mereciéramos o hiciéramos algo para que nos amara, él nos amó primero y prometió estar con nosotras siempre, todos los días, hasta el fin del mundo. Mateo 28:20 .

Jesús te ama con un amor infinito, sin condiciones, tengas el pasado que tengas, seas o no la mujer que quisieras ser, Él no te va a dejar sola jamás, no te pide que seas perfecta para amarte, la biblia dice “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. Romanos 5:8.

Te dejo con ésta incógnita: ¿Aceptarás ese amor inmerecido y seguirás los pasos de Jesús?

Con cariño,

 

Vicky del Cid

Guatemala, Guatemala