Somos débiles e imperfectas

Debemos vivir una vida dependiendo al 100% de Dios, somos seres débiles, imperfectos y necesitamos del respaldo y apoyo del HEADER_15-2-FBSeñor para poder llegar a entender que todo lo que sucede en nuestras vidas esta en manos de Dios.

“Pido, pues, que conozcan ese amor, que es mucho más grande que todo cuanto podemos conocer, para que lleguen a colmarse de la plenitud total de Dios. Y ahora, gloria sea a Dios, que puede hacer muchísimo más de lo que nosotros pedimos o pensamos, gracias a su poder que actúa en nosotros”. Efesios 3:19-20 

Muchas veces cuando anhelamos alcanzar algo en la vida caemos en el error de depositar nuestra confianza en nosotros mismos, en situaciones o en personas. Nos creemos poderosos y creemos saberlo todo. Nuestra naturaleza como humanos siempre es imperfecta; por más que tratemos, nunca lograremos la perfección, porque el único perfecto es Dios. Él se perfecciona en nuestra debilidad y su poder puede ayudarnos alcanzar todo lo que anhelamos en la vida.

Por ello, es importante saber que somos seres con limitaciones humanas y que debemos depositar nuestra confianza en el Señor, y no en los hombres ni en nosotros mismos.

Un ejemplo claro está en los estudios. En el momento en que enfrentamos retos, podemos estar confiando en nuestras propias habilidades y capacidades, pero en el primer momento en que tengamos una falla llegaremos a sentirnos tontos o inútiles. Por el contrario, cuando nuestra confianza este puesta en Dios, sabremos que necesitamos la fuerza, sabiduría y ayuda de Dios para salir adelante y recibir las bendiciones que tiene para nuestra vida, el nos ayudará a terminar la carrera.

Sin importar que situación estés viviendo y creas que no necesitas la ayuda de nadie para lograr superarlo, ten por seguro que necesitas la ayuda de Dios para afrontar cualquier situación y que con su amor divino cuidará cada paso que des. Recuerda que solo agarrados de la mano de Dios podremos alcanzar cosas grandes y perfectas que jamás hayamos imaginado. Será él quien multiplicará nuestros talentos y capacidades para explotar el máximo potencial que él nos ha dado.  Él nos perfecciona día a día con su gracia y amor.

Con cariño,

Astrid Rosales, Guatemala