¿Te gustaría escuchar la voz de Dios?

Frases-49

Hay situaciones y momentos en los cuales escuchamos una voz que nos habla, creo que todos hemos tenido esa experiencia, pero no todos han tenido la experiencia de hacerle caso a esa voz interna. Muchos de esos momentos es cuando el Espíritu Santo nos está hablando, nos está dando alguna guía, alguna respuesta o bien, dando instrucciones de lo que debemos hacer según su voluntad.

Me he preguntado cómo es que Dios hablaba tan claro con los personajes de la biblia y siento a veces; como un impase que se vuelve sumamente estrecho y no hay ninguna manera de escuchar SU voz. Cuando era adolescente desesperaba por escuchar Su voz por medio de alguien, deseaba que Dios usara algún líder de la iglesia y me hablara clara y específicamente para yo sentirme “bien”, “importante” y “guiada”, como otras personas de mi edad.

Cuando Dios hablaba con:

  • Moisés: Yo le hablo a él cara a cara, ¡con claridad y no en acertijos! Él ve al Señor como él es. Números 12:8
  • Samuel: ¡Samuel, Samuel! Y Samuel respondió: Habla, que tu siervo escucha. 1 Samuel 3:10
  • Abraham: El Señor se apareció a Abram y le dijo: “A tu descendencia daré esta tierra.” Entonces Abram edificó allí un altar al Señor que se le había aparecido. Génesis 12:7
  • Ananías: Había cierto Discípulo en Damasco llamado Ananías, y el Señor le dijo en Visión: –Ananías. El Respondió: –Heme Aquí, Señor. Hechos 9:10

Era tanto mi anhelo porque alguien llegara a orar por mí y me diera palabra que venía de Dios. Pero eso no sucedió, me cansé de esperar que “bajara esa voz del cielo o que alguien llegara con palabra específica para mí” – Eso no pasó – pero lo que si sucedió fue que debido a que me cansé de esperar, busqué por otros rumbos algún medio para que Dios me hablara a mí. Y he aquí la aparición de la biblia en mi vida. Que sería yo sin ella, estaría muy perdida, sin rumbo y esperando que alguien viniera a orar por mí y a darme palabra proveniente de Dios. Pero he de mencionar que más adelante Dios habló a mi vida por medio de personas…sus hijos. Sin embargo, antes que esto sucediera, Él quería hablarme directamente.

Dios nos habla a todos, pero nuestros oídos están distraídos con TODO lo demás que no tenga que ver con Dios, los distractores de ésta vida y las excusas nos alejan de nuestro propósito, nuestra mentalidad y nuestra lógica de cómo son las cosas y nos hacen ignorar la voz de Dios. Queremos hacer las cosas a nuestra manera y a nuestro antojo, creemos manejar a Dios a nuestro ritmo y espacio, en verdad estamos muy equivocados de lo que sabemos de Dios, si en nuestro diario vivir no incluimos leer su palabra. Nos encanta leer otros libros, comprar libros, nuevas apps para nuestros celulares, redes sociales, distractores, distractores y más distracción… pero así no vamos a llegar a ningún lugar.

No quiero llenar ésta página de todo lo incorrecto que hacemos, más que de lo que he aprendido en lo personal para enfocarme en buscar su voz, no es que lo haya alcanzado todo espiritualmente hablando, pero es un esfuerzo del día a día. En verdad quiero contemplarlo algún día, quiero abrazarle, quiero darle las gracias cara a cara y alabarle sin limitaciones como Él se lo merece.

Cada vez que abres tu biblia y te sientas aprender acerca de Él, Dios te deja saber su voluntad en general por medio de su palabra, pero habrá otras veces en que Él escoge darte un mensaje especifico el cual está claramente amarrado a las circunstancias que en ese momento estas enfrentando. Dios es así de maravilloso y trabaja de formas diferentes.

Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco, y ellas me siguen. (Juan 10:27 NTV)

Cuando lees Su palabra y meditas en ella, te darás cuenta que algún pasaje de la biblia llama tu atención de manera impactante, atrayendo inmediatamente tus pensamientos a la circunstancia a la cual puedes aplicar ésta palabra. Dios habla por medio de su palabra que está en la biblia.

Entonces se dijeron el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras? (Lucas 24:32 NTV).

Dios también habla por medio del Espíritu Santo, el cual es su mismo espíritu. Cuando el Espíritu Santo habla, su voz viene con poder y autoridad, te pega duro, te agarra, se siente un fuego en el corazón y definitivamente te lo confirma cuando lees la biblia. Cuando Dios nos habla su palabra nos fortalece, sana, instruye, nos corrige, nos desafía y nos guía.

Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia. (2 Timoteo 3:16 NTV).

Toma en serio buscar a Dios, lee tu biblia, ora, busca su presencia. Puedes buscar algún club de lectura bíblica en tu iglesia, asistir a estudios bíblicos, sino hay; crea uno con tus amigos, familia. No hay excusas para NO escuchar su voz.

El que pone atención a la palabra hallará el bien, y el que confía en el Señor es bienaventurado. (Proverbios 16:20 LBLA)

Las cosas no cambian cuando le hablo a Dios, las cosas cambian cuando Dios me habla. Cuando hablo, nada ocurre, cuando Dios habla, el universo existe. -Bob Sorge

Con cariño,

Marina Behel, Ft. Lewis, Wa

Mayo 2016