Un regalo para Mamá

mothers day

En el mes de mayo celebramos a las “Madres”, una de las festividades más importantes para el mundo del comercio; es la segunda celebración después de Navidad donde las personas compran más regalos.  Y es que el “Día de las Madres” claro que es un día importante, no hay hijo que no le de un regalo a mamá, incluso para algunos es la única ocasión del año en que se recuerdan de visitar a su madre para llevarle un regalo. Una realidad fría, pero cierta para algunos.

Sin lugar a duda, el “Día de las Madres” es un día especial, pero ¿Será ésta la excusa para regalar algo a esa persona que nos dio la vida? ¿Será qué sólo por celebrar esta costumbre debemos acordarnos de ella, una vez al año? ¿Es esto lo que nuestra madre quiere que hagamos, que le demostremos nuestro amor sólo por un día? ¿Será suficiente una vez al año?

Nosotros no fuimos escogidos para venir a darle a nuestra madre alegrías una vez al año, en el momento en que Dios nos escogió para ponernos en el vientre de nuestra madre, lo hizo con el propósito de convertirnos en un regalo para ella, la Palabra nos dice que  “Los hijos son un regalo del Señor” (Salmos 127:3).  Un regalo que ha sido dado con amor y que ha sido otorgado para bendecir. Es por ello, que más que darle un regalo físico a nuestra mamá, debemos darle mil motivos y un sin fin de días para expresarle con nuestra vida lo mucho que la amamos.

Una madre es alguien muy especial en la vida de un hijo, fue elegida por Dios para que fuera la portadora de la semilla que le permitió a ese retoño venir a este mundo. Una madre esta dispuesta a quitarse el bocado de su boca por dárselo a su hijo, esta dispuesta a entregar su vida por él, una madre esta dispuesta a quitarse la ropa para que su pequeño no sienta frío, una madre corre kilómetros para llevar a su hijo herido a un hospital. Es más para una madre que ve sufrir a su hijo es como sufrir por si misma.  En lo personal, pienso que el amor de una madre es el que más se asemeja al amor que Dios tiene por nosotros.

Yo amo a mi mamá, un día no es suficiente para expresar el amor que siento yo por ella. Y no hay regalo más costoso que exprese mi agradecimiento por el sacrifico de amor que ella hace por mi día por día, desde el día en que nací. Es ella quien se preocupó por alimentarme, vestirme, sanarme cuando me lastimaba y protegerme desde el momento en que vi la luz de este mundo. Es ella que sin importar cuantas veces le falle, cuantas veces derrame lagrimas por mi culpa, su amor perdura y crece para siempre. Mi mamá fue mi primer maestra, mi primer amiga, la que estuvo y estará incondicionalmente, la que aún el día en que Dios la llame a su presencia seguirá siendo mi madre, ella es  y será la única mujer que amaré más que mi vida.

Así son las mamás, tan especiales que todos podemos contar algo bueno de ellas, cada una es tan única e incomparable que sin su amor no podríamos vivir. Es más, aún aquellas que han partido a la presencia del Señor, han deja huella en el corazón de sus hijos, su recuerdo los llena de amor y alegría.

Por ello, no solo debemos celebrarlas una vez al año. Quienes nos han traído a este mundo, deben ser amados, honrados y respetados todos los días de nuestra vida; por mucho que a veces nos cueste. No por ello, es el único mandamiento de Dios con promesa.  “Honra a tu padre y a tu madre —que es el primer mandamiento con promesa— para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra.” (Efesios 6:2-3)

Si bien es cierto, este mes de mayo hay un día específico para celebrar a nuestras madres, pero nosotros como hijos de Dios tenemos que honrar a nuestra madre cada día de su existencia, debemos llenarla con alegrías, amor, a veces paciencia pues no son perfectas, hay que demostrarles todos los días el amor que tenemos por ellas, para que cuando ya no estén aquí con nosotros sepamos que no hubo momento en que dudarán en que estamos orgullosos de ser sus hijos y que no hay nada que cambiará que nuestro amor por ella sea tan grande como el que ella tiene por nosotros.

Yo más que nadie puedo decirte que no soy una hija perfecta  y que muchas veces mis actos no han sido los mejores, pero cuando hay algo que hago y hace llorar a mi madre, sus lágrimas se convierten en un arma mortal. A diario trato de ser la hija que ella merece, muchas de las cosas que hago son para verla feliz, muchos de mis sueños los comparto y vivo con ella, tratar de darle lo mejor no es tarea sencilla, pero es lo que más llena mi vida de felicidad, sus palabras siempre reconfortan mi vida, ella es uno de los principales motores que me mueven a ser una mejor persona. Y expresarme mi amor es lo mínimo que puedo hacer. Puede que tú que estas leyendo este artículo, no le has expresado realmente a tu madre, cuán agradecida estas por su vida, hoy es buen momento para hacerlo, estoy seguro que sus brazos están esperando por ti.

Las madres son un regalo precioso de Dios, merecen que las abracemos, amemos, comprendamos, respetemos, valoremos y las bendigamos todos los días de su existencia, pero sobre todo que aprendamos a disfrutar de su amor único e incondicional.  Que no pase un día sin que el mundo se entere, cuánto amamos a mamá.

Les deseo Feliz Día de las Madres, a mi mami a quien amo con todo mi corazón y a cada una de las madres de este mundo.

Por que celebrar el día de la madre, es de todos los días. Nuestra vida debe ser el verdadero regalo para mamá.

Con especial cariño,

Astrid Rosales, Guatemala