Vístete de honestidad

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Seguramente alguna vez tuviste que elegir el vestuario adecuado para impresionar al chico que te gustaba, ya sea que él lo supiera o no, que fuera una cita o que no lo fuera, o bien, ya sea que fueras a encontrártelo o no!!! El punto era ir vestida de manera que te vieras linda e ir preparada para lo que sucediera… o no!!!

Te viste al espejo una y otra vez, retocaste tu maquillaje, revisaste que tus dientes estuvieran limpios, utilizaste todo lo que estuviera a tu alcance para que tu cabello se mantuviera en su lugar y sobre todo te cercioraste que no se te olvidara meter nada en tu bolso de mano.

La Biblia habla de la reina Ester quien era una mujer hermosa, de hecho ella logró ser reina luego de ganar un concurso de belleza, pero no todo fue tan fácil para la reina Ester, de hecho todo sucedió así: el rey Asuero reinó sobre ciento veinte provincias que se extendían desde la India hasta Etiopía y tenía su trono en la ciudadela de Susa, su esposa era la reina Vasti, un día el rey Asuero hizo un banquete real y solicitó que la reina Vasti se presentara al banquete para que todos los invitados vieran lo hermosa que era la reina, pero sorpresa!!! La reina Vasti se negó a presentarse ante el rey.

El rey enfurecido y ofendido, acordó con los funcionarios de su reino buscar una “nueva reina” que sustituyera a Vasti, así que convocaron a todas las jóvenes hermosas y vírgenes para que entre ellas el rey eligiera la que más le gustara, las doncellas no podían presentarse ante el rey a menos que hubieran completado los doce meses de tratamiento de belleza prescritos: seis meses con aceite de mirra y seis meses con perfumes y cosméticos, terminado el tratamiento la joven podía presentarse ante el rey.

Luego de un largo proceso de selección le tocó su turno a Ester quien era judía, huérfana de padre y madre, e hija adoptiva de Mardoqueo, quien realmente era su primo mayor, él la adoptó cuando sus padres murieron. Cuando el rey Asuero vio a Ester se enamoró de ella y él mismo le ciñó la corona real y la proclamó reina en lugar de Vasti.

En el reino había un hombre llamado Amán quien era un alto funcionario, todos debían arrodillarse ante él, pero Mardoqueo no se arrodillaba ante él ni le rendía homenaje por lo que Amán se enfureció y al enterarse de que Mardoqueo era judío tramó un malvado plan para deshacerse de todos los judíos, lo que  Amán no sabía era que la reina Ester también era judía, Amán logró hacer que el rey firmara un decreto con el cual se sentenciaba a muerte a todos los judíos.

Cuando la reina Ester se enteró de lo que ocurría, le pidió a Mardoqueo que reuniera a todos los judíos para que ayunaran durante tres días, ella y sus doncellas harían lo mismo para que Dios estuviera con ella y la ayudara, luego ella se presentaría ante el rey y le contaría toda la verdad.

En esos tiempos nadie podía presentarse ante el rey sin ser invitado, de lo contrario su castigo sería la muerte, así que te imaginarás como estaba la reina Ester!!! Ella sabía que su vida corría peligro pero aun así fue muy valiente.

La reina Ester preparó un banquete para el rey y también invitó a Amán, ambos fueron al banquete y el rey le preguntó a Ester que deseaba y prometió cumplírselo, así que la reina Ester le pidió que le concediera la vida y que tuviera compasión por su pueblo, entonces el rey le preguntó quién era el hombre que se había atrevido a hacer tal cosa y la reina Ester le dijo todo acerca de Amán y su malvado plan para exterminarla a ella y a su pueblo porque ella también era judía, de modo que el rey se enfureció tanto que mandó a matar a Amán.

Cómo los mandatos del rey no podían invalidarse el rey emitió un nuevo mandato, en el que se les permitía a todos los judíos defenderse de cualquiera que quisiera matarlos así que ellos lo hicieron y como nadie podía combatirlos, los judíos triunfaron y siguieron con vida.

Mateo 5:37 dice: “Cuando ustedes digan “sí”, que sea realmente sí; y cuando digan “no”, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno.

La honestidad es un término que muchas personas confunden, va más allá de sólo decir lo que pensamos, es también una forma de vida, en el pasaje anterior de Mateo Jesús le enseñaba a sus discípulos que cuando nosotros decimos que vamos a hacer algo debemos cumplirlo tal y como lo hemos dicho, sin agregar o quitar nada.

No basta sólo con decir las cosas sino que debemos hacer lo que decimos que vamos a hacer, esto es parte de la honestidad con la que debemos vestirnos diariamente, quizás algunas veces no parezca tan favorable como en el caso de la reina Ester, pero te aseguro que siempre valdrá la pena porque estarás agradando a Dios.

La reina Ester hizo lo que dijo que haría, dijo la verdad y Dios la respaldó y cuidó no sólo de ella sino de todos los judíos. A través de la vida de la reina Ester podemos ver que:

– Debemos poner las cosas en las manos de Dios para que él no ayude y nos de dirección.

– No basta solo con ser una mujer hermosa, sino que debemos ser valientes y honestas

– Debemos hacer lo que decimos que vamos a hacer. Si la reina Ester no se hubiera presentado ante el rey seguramente Amán hubiera exterminado a todos los judíos.

– Honestidad es no solo decir la verdad sino también defender lo que es justo ante los ojos de Dios.

La reina Ester era bella físicamente y en su interior hermosa, pero también sabía vestirse de honestidad y decir siempre la verdad.

Recuerda que no importa cómo te veas por fuera, porque lo que llevas dentro siempre se reflejará no importando lo que lleves puesto, vístete como la reina Ester, vístete de honestidad y di siempre la verdad.

Con Cariño,

Vicky del Cid, Guatemala