¡Voy a disfrutar la vida!

Yo me regocijaré grandemente en el Señor; mi alma se alegrará en mi Dios.  Porque Él me revistió de salvación; me rodeó con un manto de justicia; ¡me atavió como a un novio!, ¡me adornó con joyas, como a una novia!  Isaías 61:10 (RVC)

Regocíjense en el Señor siempre.  Y otra vez les digo, ¡regocígense!  Filipenses 4:4

En un viaje que hice en el mes de agosto a Bogotá, Colombia, fui a visitar la Iglesia “El lugar de Su Presencia”. Estando allá conocí a Mariana y a su madre, dos mujeres maravillosas con las que tuve una conversación de al menos de 20 minutos. Muy probablemente nunca vuelva a verlas en mi vida, pues ni siquiera intercambiamos números de celulares. Pero justo antes de irme de ese lugar, me buscaron y obsequiaron un libro que ha bendecido mi vida y que quiero invitarte a leer:  “Voy a disfrutar la vida, no me voy amargar. Voy a disfrutar las cosas pequeñas de cada día. Voy a vivir el cielo en la tierra. Voy a cantar como si nadie me estuviese oyendo. Voy a bailar como si nadie me estuviese viendo. Voy a soñar como si todo fuese posible. Voy a dar como si tuviese en abundancia. Voy apreciar mi vida, mi familia y mis amigos. Amo vivir y amo mi vida.”

Frases como la anterior son las que encontrarás en este libro llamado: ¡Voy a disfrutar la vida! escrito por pastor australiano Andrés Corson, un libro que nos reta a valorar los pequeños detalles de la vida. Se ha convertido en un recordatorio de que disfrutar la vida es parte del plan de Dios y es la cosa más sencilla del mundo, pues en cada etapa y situación de nuestras vidas debemos encontrar nuestra paz y felicidad en el Creador de la vida.  Nos ayuda a no tomar tan en serio los problemas y sacar de cada mala situación el lado positivo. Recordando que Dios ha vencido al mundo y que Jesús vino al mundo a morir para darnos vida y vida en abundancia. También nos invita a disfrutar los momentos en familia, el trabajo, nuestro servicio al prójimo, los tiempos de espera, cuando tomamos un café con un amigo o simplemente cuando decidimos convertirnos como niños. Andrés Corson, da consejos prácticos basando en la Biblia en cada una de sus páginas que te ayudarán a encontrar la respuesta a muchas interrogantes de cómo disfrutar la vida aún en momentos de prueba.  

“Disfrutar nuestro tiempo en la tierra es amar más a Dios”

Este libro quiere ayudarnos a recuperar la mejor versión de nosotros mismos, y a entender lo que decía el apóstol Pablo cuando decía “para mí el vivir es Cristo”, pues por más razones que tengamos para vivir solo teniendo a Cristo como el centro de nuestras vidas nos permitirá disfrutar la vida. Así que invito a que lo leas junto con tu Biblia y disfrutes tu vida al máximo buscando siempre el propósito por el cual fuiste creado.  

Con mucho cariño,  

Astrid Rosales, Guatemala

Febrero 2018

Bella por Gracia