Eres importante para Cristo

Tomad el censo de toda la congregación de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres, todos los varones por sus cabezas.Números 1:2

Al inicio del libro de Números, Dios le encarga a Moisés hacer un censo del pueblo israelita. Dicho registro solamente incluía a hombres en edad militar. Esto sucedía en un tiempo y contexto específico. 

Es importante recordar que este censo no definía de ninguna manera el valor personal, sino funciones de un pueblo que antes de llegar a la tierra prometida tendría que estar organizado para pelear batallas contra sus adversarios. 

Y aunque, las mujeres no estaban incluidas en el censo de ese tiempo, no significa que para Dios ellas eran insignificantes, ni en ese entonces, ni ahora. Mientras los hombres iban a pelear, ellas cuidaban de sus hijos y transmitían esperanza en medio del desierto. Puede que sus nombres nunca estuvieron en las listas, pero sí en el propósito de Dios. Dios tampoco las excluyó al momento de cuidar al pueblo de Israel, ellas también experimentaron la provisión de maná, así como la presencia de Dios en forma de columna de nube y fuego. 

Desde siempre Dios ha estado atento a la vida de nosotras, las mujeres. Y esto se vuelve innegable con la venida de Jesús, quién habló, sanó y dignificó a las mujeres en un contexto cultural en el cuál no eran tomadas en cuenta. 

Hoy quiero decirte que Dios está pendiente de ti, eres importante y eres parte de su propósito. Dios te llama por nombre, y conoce absolutamente todo de ti, incluso las oraciones que te has quedado sin decir. 

Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. Salmos 139:13-14

Mi deseo es que empieces este año con la certeza de que Dios te ve, y te conoce mejor que nadie. Que Dios te ama y sabe exactamente dónde estás y hacia donde te quiere llevar. 

Oración: Dios gracias por esta verdad que hoy decido creer, soy importante para ti y soy parte de tu propósito. Gracias porque me conoces profundamente, ayúdame a vivir con la seguridad de que camino bajo tu mirada amorosa, bajo tus alas y creo con certeza que nunca me dejas, ni desamparas. te amo Jesús. Amen.

En el amor del Señor,

Kimberly Sanchez

febrero 7, 2026