El libro de Ester

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La Biblia está compuesta por varios libros, que en realidad no son nada aburridos, al contrario son sumamente interesantes; aparte de verdaderos. Algunos personajes que se mencionan en dichos libros son de impacto para la vida de muchas personas.

Personalmente, mi libro favorito es el de Ester, aunque no son muchas mujeres las que se mencionan en la Biblia comparada con la cantidad de hombres que se mencionan, esto no quiero decir que para Dios no seamos importantes. La mujer a la que más admiro en la Biblia es a María la madre de Jesús; porque fue tan valiente y obediente, cómo no admirarla.

Quiero enfocarme en el libro de Ester, Ester quiere decir: “la que brilla como una estrella”. Ester de la Biblia era una mujer determinada, bonita, inteligente, sabia y valiente; además su fe en Dios era muy grande.

Ester quedó huérfana cuando era pequeña, pero su primo Mardoqueo la adoptó y la cuido como si fuera su propia hija. Él trabajaba en el palacio de Susa, poseía un cargo administrativo y un día escuchó que la reina Vasti no se presentó a la fiesta que el rey Asuero, su esposo, celebró y por esto él la rechazó y empezó a buscar una nueva esposa.

Muchas jovencitas fueron seleccionadas para ser presentadas delante del rey Asuero, para que él eligiera a la más bella, yo me imagino un desfile de modelos delante del rey y él eligió a Ester. Ella estaba llena de la gracia de Dios. Ester se casó con el Rey Asuero y se convirtió en reina.

Cuando Ester era reina, había un hombre malvado llamado Aman, que odiaba a Mardoqueo el tío de Ester y quería matar a todos los judíos para quedarse con todos sus bienes, Aman consiguió que se aprobara una ley para matar a los judíos, lo que Aman no sabía era que su reina era judía.

Ester se enteró y empezó a orar con toda su fe, le pidió a Dios sabiduría y fue tan valiente que se presentó delante del rey Ausero, en ese tiempo la opinión de la mujer no importaba para nada. Ester le contó al rey los planes de Aman, además le dijo que éste quería ahorcar a Amán. Al final Dios recompensa la fe y la valentía de Ester; Aman muere colgado en la horca, la cual él había preparado para Mardoqueo.

Mi parte favorita de este libro es cuando ella de verdad se arriesga, sin saber lo que puede pasar, lo único que sabe es que Dios está con ella y es así como El la utiliza para salvar a su pueblo; pues ella siempre confió ciegamente en El Padre.

Ester 7:3-4

Entonces la reina Ester respondió:

—Oh rey, si he hallado gracia en tus ojos y si place al rey, que se me conceda la vida: ésa es mi petición; y la vida de mi pueblo: ése es mi deseo. Pues yo y mi pueblo hemos sido vendidos, para ser exterminados, para ser muertos y aniquilados. Si hubiéramos sido vendidos como siervos y siervas, me callaría; pero nuestra muerte sería para el rey un daño irreparable.

Con Cariño,

Kim Sanchez, Guatemala