Lola – Mi pasión es la actuación

Desde pequeña, me gustaba mucho actuar, participaba en las clausuras y siempre quería participar en las obras como uno de los personajes principales. Como cualquier niña supongo que quería ser artista, cantante, no sé alguien famosa. lola

A pesar que no sufría de pánico escénico, no era muy social con mis compañeros que actuaban junto conmigo, creo que realmente lo único que me importaba era actuar y no estaba interesada en hacer amigos en ese momento.

Poco a poco fui creciendo, de edad, porque de tamaño no crecí mucho a decir verdad. En fin, a mis trece años dejé de involucrarme en la actuación, en mi casa se vivía una situación no muy cómoda, mi papá bebía demasiado y existían muchas deudas económicas, sin darme cuenta muchas cosas en mi vida empezaron a cambiar; incluso mi forma de vestir y mis gustos musicales. Esta es la verdad: de los trece a los quince años me creí “punk”, en el colegio no era la más popular, los varones eran muy groseros con las mujeres y siempre me molestaban; me hacían bullying como actualmente se conoce el término, realmente los básicos no fueron los años escolares más divertidos para mí precisamente.

A los catorce años, un amigo de mi papá nos invitó a la iglesia, y creo que todos; mi mamá, mi papá, mi hermanita y yo aceptamos ir porque necesitábamos una solución a nuestros problemas. Al principio realmente la iglesia no me agradaba, pero saber que mi papá había aceptado a Dios y dejado su vicio atrás, me sentía comprometida a ir.  Cerca de cumplir quince años, mi papá tuvo que irse a los Estados Unidos, porque consiguió un trabajo allá.

A los dieciséis, al fin, decidí involucrarme un poco más en la iglesia, pues no tenía nada que perder.  Un amigo de mi papá me invitó ayudar en el Ministerio de Teatro de la iglesia y acepté por compromiso. Mi amigo me contó que los ensayos eran los sábados a las dos de la tarde, un sábado llegué, pero él no, yo no sabía qué hacer porque no conocía a nadie y no tenía como regresarme a mi casa, estaba tan arrepentida por haber ido……… Pero el líder de ese grupo se me acercó y me preguntó si me iba a quedar al ensayo, le dije que no podía porque no tenía cómo regresar a mi casa, él rápidamente le contó a los que estaban ahí y un joven muy amablemente ofreció traerme de regreso a mi casa. Ese mismo día empecé a ensayar con todos, y realmente me gustó mucho, la mayoría eran amables conmigo y me trataban muy bien, y lo mejor era que estaba haciendo lo que tanto me gustaba, “actuar”.

Las cosas poco a poco empezaron a mejorar, y muchas cambiaron para bien. Si tienen alguna duda deje de ser “punk”, decidí estudiar Secretariado Bilingüe, por lo que me cambie de colegio, ya no sufría de bullying; no estoy diciendo que todo se volvió color de rosa, sin embargo, mi vida era mil veces mejor ahora que tenía una razón para actuar, Dios.

En el Ministerio de Teatro, conocí a la persona con la que ahora tengo un grupo de jóvenes, y es una gran amiga. Actuando en la iglesia he experimentado muchísimas cosas maravillosas y puedo ver como por medio de la actuación se puede ayudar a las personas. Creo que si antes me retire de los escenarios, fue porque no existía una motivación real para actuar, pero desde que conocí a Dios, me di cuenta que actuar para El era lo mejor que podía hacer.

Tengo 22 años, la actuación sigue siendo una de mis más grandes pasiones, sigo participando en obras de teatro de la iglesia, también con la ayuda de Dios y de otros jóvenes hemos escrito y realizado sketches y hasta un musical de nuestra propia inspiración.  Para mí la actuación no es más que un obsequio de Dios y deseo seguir desarrollando este regalo y capacitarme para cumplir con mis sueños.

Con mucho cariño,

Kimberly Sánchez (Lola), Guatemala