Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. Salmos 90:12 RVR1960
Esta oración en el Salmo 90 fue hecha por Moisés, pidiendo a Dios por esa necesidad de vivir con sabiduría, reconociendo que esta vida es breve y por lo tanto debemos vivirla con un propósito eterno, enfocando nuestros ojos en Jesús.
Hoy es un buen dia para examinar nuestro corazón y que podamos pausar un momento y confesemos nuestros pecados delante de Dios; práctica que debemos hacer diariamente, con un corazón humilde venir a su presencia y arrepentirnos de pecados que aun no recordamos, que cometimos o talvez pecados escondidos.
¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón? Límpiame de estas faltas ocultas. ¡Libra a tu siervo de pecar intencionalmente! No permitas que estos pecados me controlen. Entonces estaré libre de culpa y seré inocente de grandes pecados. Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean de tu agrado, oh Señor, mi roca y mi redentor. Salmos 19:12-14 NTV
Cuando David escribió este salmo, en los versos anteriores hace mención sobre la perfección de la palabra de Dios, y como la palabra es verdadera, es pura, es recta, es imparcial, es más deseable que el oro puro y más dulce que la miel, nos sirve de advertencia y es una gran recompensa para aquellos que la obedecen. Luego David escribe sobre la condición de su corazón y la necesidad de exponerlo delante de Dios. Esta debería ser la posición de nuestro corazón en este día, y el día de mañana y el día siguiente. Un corazón humilde es clave para entrar en los atrios del Señor.
David se pregunta a sí mismo en el verso 12: ¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón?, y la única respuesta a esta pregunta es por medio de la palabra de Dios, porque es como pasar una radiografía de nuestro corazón. La palabra siempre nos va mostrar la condición de nuestro corazón y nos llevará al arrepentimiento por medio de Jesucristo.
Leer la palabra de Dios diariamente y depender de ella debe ser una práctica que debemos hacerla hábito en nuestras vidas, si no comemos el pan de vida, vamos a terminar como esqueletos espirituales. Ese no es el plan de Dios para nosotros, así que hagamos nuestra la oración de Moises y la oración de David y que Dios nos enseñe a contar nuestros días para que traigamos al corazón sabiduría.
Oración: Señor vengo delante de ti, con un corazón contrito y humillado, te confieso estos pecados xxx y me arrepiento por haber pecado en contra de ti, gracias por el sacrificio de tu hijo que me da hoy perdón y libertad, ayúdame a contar los días de esta vida y dame sabiduría para caminar en rectitud delante de ti. Gracias por tu misericordia, por otra oportunidad que me das y por tanto amor. Te amo Jesus, en tu nombre. Amen.
En el amor del Señor,
Marina Behel, Bella por gracia
