Caminando como Ester

En la biblia encontramos muchas mujeres que son de ejemplo para nosotras, pero sin duda, la historia de la Reina Ester es una historia impactante, donde el poder, la gracia y la misericordia de Dios se reflejan de una manera extraordinaria a través de ella.

Una mujer huérfana y desconocida que llega a convertirse en Reina de un imperio; y, pese a ello, nunca se olvidó de Dios, ni del pueblo de donde venía. Ella se dejó usar por Dios para proteger a su pueblo en medio de un tiempo de gran incertidumbre y realizando cosas extraordinarias entre situaciones adversas.

La valentía, fe y fidelidad de la Reina Ester muestran cómo en medio de las adversidades Dios protege y respalda a quienes lo aman, también nos recuerda que el ayuno y la oración tienen poder y que es la mejor manera para librar nuestras batallas.

“Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.” Ester 4:16

Ella sabía que el ayuno y la oración no solamente de ella sino que de todo el pueblo sería como olor fragante para Dios y que Él la respaldaba y guardaría, dándole gracia delante de los ojos del Rey, lo que evitó que su pueblo fuera destruido.

La vida de Ester nos enseña que como mujeres nos podemos levantar poniéndonos a la brecha por nuestro pueblo, que es nuestra familia y amigos, siendo mujeres valientes que claman a Dios con fe y valentía a pesar de como se vean nuestros problemas, recordando que Dios siempre obrará a nuestro favor, aunque no lo veamos en ese momento, porque Él es Fiel.

Oración: Señor, hoy quiero agradecerte por mi vida y por la de mi familia, gracias Dios porque hasta aquí nos has sostenido. Padre hoy quiero pedirte que me ayudes a ser como Ester, a caminar con fe y a ser esa mujer valiente que intercede por los suyos. Ayúdame Señor a encontrar gracia delante de las personas correctas y te pido que tú obres a mi favor y el de mi familia. Gracias Señor, porque sé que en medio de cualquier adversidad tú obraras para nuestro bien y sé que tú siempre estás cuidando de mi y de los míos. Bendito sea tu santo nombre, Amén.

Con amor, Kathy Quiñonez

mayo 1, 2026